El avance, no avance, del coche eléctrico
El caso de Tesla es un buen ejemplo de la imposibilidad del coche eléctrico como única alternativa a los vehículos con motor de combustión interna. El fabricante americano es en la actualidad un símbolo que muchos nos venden como el adalid de un cambio irreversible, sobre todo aquéllos que pregonan la prohibición del coche impulsado a gasolina (la UE ha prohibido la venta de coches de gasolina o diésel a partir del año 2035 con la salvedad de la todavía carísima gasolina «sintética»). Tesla publicó recientemente resultados y la interpretación de éstos dice mucho del fondo de esta cuestión.









