El Dólar y su importancia (aun sin tenerlo)

El mundo mira hacia los Estados Unidos y no sólo por la proclamación de Biden como nuevo Presidente y el maravilloso espectáculo de Lady Gaga cantando el himno americano (¿podríamos ver lo mismo en España con un cantante nacional?, improbable me temo). La atención de los inversores está también en seguir lo que sucede con la cotización del Dólar (USD) ya que, se posean o no inversiones denominadas directamente en dólares, la evolución de la divisa americana condiciona muchos aspectos de la de la economía global y los precios de muchos activos financieros e inversiones en general.

Microtendencias y value: ¿ahora?

El año 2021 comienza azaroso y nevado, al menos en España, con incremento de contagios de Covid y con nuevas ayudas a la economía. Son éstas las dos fuerzas con efecto contrario que están condicionando la evolución de los mercados de acciones y bonos en este comienzo de año y a las que se añade ahora la fase de publicación de resultados empresariales. En este entorno teóricamente favorable para la renta variable sobre la fija debido a las bajas rentabilidades que ésta ofrece y a la incipiente recuperación del ciclo económico de crecimiento global, quiero destacar dos ideas de inversión ligadas a Bolsa que precisan más algunas de las recomendaciones que hacía a final del pasado año.

2021: ¿el año de los bancos?

Después del felizmente superado 2020, tan singular y arduo en todos los ámbitos de la vida incluidos los mercados financieros, ha llegado un 2021 en el que los bancos centrales van a volver a ser una de las piezas fundamentales para el todavía incierto entorno económico. Sus estímulos monetarios, coordinados y prácticamente ilimitados, van a mantenerse con objeto de ayudar a que el ejercicio que acaba de comenzar sea el de la recuperación de la economía y, a mi juicio, con ella el de la vuelta del protagonismo, para bien, de los bancos en Bolsa.

2021: dónde invertir, por y para qué (II)

Expondré hoy la segunda parte del planteamiento que considero más adecuado en estos momentos para lograr una estrategia de inversión clara y coherente en este todavía agitado y confuso entorno. Acababa la pasada semana haciendo alusión a uno de los activos con mayor auge y presencia en las carteras de muchos inversores durante los últimos años: las activos alternativos ilíquidos.

2021: dónde invertir, por y para qué (I)

Los que llevamos mucho tiempo dedicándonos profesionalmente a seguir y a asesorar sobre los mercados financieros no recordábamos ejercicios de la intensidad del felizmente agonizante año 2020, sin duda uno de los años más extraños de nuestras vidas, si no el que más, a la vez que penoso y triste para muchas personas. Lo anterior refuerza la obligación de plantear en estos momentos una estrategia de inversión clara y coherente con este todavía agitado y confuso entorno.

China, ESG y Bonos: lecciones de 2020

Quedan pocas semanas para que finalice el odiado año 2020 y, antes de entrar en previsiones para el nuevo ejercicio, creo que es obligado recapitular sobre los tres sucesos del mundo de la inversión que considero más llamativos en este período y que nos ofrecen lecciones sobre hacia dónde mirar para seguir invirtiendo en este complejo y tecnológico entorno globalizado.

¿Recta final con accidentes?

A punto de finalizar un positivo mes de noviembre para los mercados de acciones y de bonos apoyados en el avance de las vacunas, nos encontramos con un panorama que cuenta todavía con elementos de incertidumbre y en el que no sería extraño contemplar retrocesos en el corto plazo motivados por un exceso de entusiasmo. Las fuertes caídas acaecidas durante la pasada primavera han facilitado la reordenación de algunos componentes de las carteras durante los meses subsiguientes y ahora es momento de sosiego, de esperar y ver.

Mejor medio ambiente, más retorno

El mundo de la inversión en los mercados financieros está cambiando y no sólo por el virus Covid-19. La  tendencia a invertir de manera sostenible  potenciando la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo es mucho más que una moda. Dejando aparte debates sobre lo políticamente correcto y el aprovechamiento partidista de la cuestión ecológica, la realidad es concluyente: la inversión en empresas que cuentan con una gestión que atiende a criterios de responsabilidad social y sostenibilidad acostumbra a  obtener mayor rentabilidad  que aquélla que no tiene en cuenta estas variables.

Otro entorno, nueva rentabilidad

Después de las fuertes alzas de la pasada semana en la renta fija y variable de todo el mundo afrontamos una nueva fase de mercado dentro de la todavía inexpugnable crisis sanitaria. Las compras impulsaron los índices bursátiles a niveles que no veíamos desde hacía tiempo: máximos históricos en EEUU, mayor subida semanal del Ibex en una década (+13%) y alzas generalizadas en todo tipo de activos excepto, como era de esperar, en el Oro, y, oh sorpresa, en el tecnológico Nasdaq que cayó casi un -2%. Parece que una progresiva normalización de la vida de las personas apoyada en las futuras vacunas contra el virus Covid-19 podría traer algunos cambios en el comportamiento de los activos financieros.

Biden y los mercados, ¿ahora qué?

No exageraba la pasada semana definiendo en esta columna a las elecciones americanas como un show. Dejaré para otros foros la intrahistoria de los recientes comicios que ha ganado el candidato demócrata. ¡Cómo son estos americanos capaces de crear Google y Microsoft pero que no logran proclamar qué candidato es el elegido hasta varios días después de las elecciones! Los mercados de acciones y bonos han subido a toda velocidad dejando de lado la tensión electoral. ¿En qué piensan los mercados financieros y qué se espera ahora?