Mirando a EEUU pero prefiriendo Europa (por una vez)

Cuando dentro de unas semanas finalice el año 2019, se habrá cumplido el periodo más largo de bonanza económica en Estados Unidos en sus casi 250 años de historia. Su continuidad dependerá de cómo se desarrollen diversos acontecimientos en el mundo globalizado que el Presidente Trump intenta desglobalizar. Me refiero especialmente a la evolución de las conversaciones entre China y EEUU sobre el comercio internacional, ya que éste, el auge del comercio, es el verdadero motor del crecimiento.

¿Quién traerá la recesión?

Estamos de acuerdo en que la entrada en recesión de las principales economías de los países desarrollados ocasionará caídas en las Bolsas mundiales. Que ese movimiento se quede en una corrección o se convierta en una tendencia bajista dependerá de la profundidad del parón económico, es decir, de si éste se limita a una ralentización más o menos duradera pero con algo de crecimiento o de si se trata de una verdadera recesión (datos de PIB negativos). Sucede, como veremos a continuación, que no existe una coincidencia temporal exacta entre el comienzo de las caídas bursátiles y el frenazo de la economía. De ahí que la vigilancia de determinadas señales pueda ser algo decisivo para moverse con menos sobresaltos en los mercados financieros.

La ruina de subir impuestos (pensando en el nuevo Gobierno)

Paul Zane Pilzer es un economista estadounidense y escritor de éxito además de valiente empresario reconocido en la portada de The Wall Street Journal y era recordado en un reciente análisis de los gestores británicos del grupo financiero First Trust. Se citaba en él un relato de Pilzer de su libro Unlimited Wealth que es una magnífica descripción sobre cómo se puede acabar con la creación de riqueza de una economía aplicando políticas que, en teoría, defienden la igualdad y la redistribución. Después de escuchar algunos dislates procedentes de potenciales miembros del Gobierno en vías de constitución, creo que evocar algunas de las reflexiones de Pilzer es más que oportuno.

Lo que le conviene a España

Tras conocer el fragmentado resultado electoral y vista la dificultad para la creación de un Gobierno inclinado claramente a izquierda o derecha, podría tomar cuerpo la fórmula de un ejecutivo en minoría encabezado por el PSOE con apoyos puntuales de otros partidos políticos para la gestión de los temas más relevantes del país. Glosaré a continuación las  cuatro materias económicas  que considero trascendentes para el bienestar de la mayoría de los ciudadanos y cómo deberían de afrontarse.

¿Por qué bajar tipos si hay crecimiento?

Las tres bajadas de tipos de interés estadounidenses que ha llevado a cabo la Reserva Federal en 2019  (la última, hace unos días)  no se entienden bien bajo la  óptica de la ortodoxia  macroeconómica. El pasado viernes se anunciaba un   dato de creación de empleo en Estados Unidos mucho mejor  de lo que esperaban los analistas. El día anterior, se conocía que el PIB estadounidense avanzó a ritmos del +1,9% trimestral anualizado, una décima menos que el dato precedente pero tres décimas por encima de las previsiones. Aunque con Trump nunca se sabe, parece que un acuerdo de mínimos EEUU – China se va perfilando, lo que podría devolver la confianza al tejido empresarial. ¿Hace entonces bien la FED en bajar los tipos? ¿No estará creando una nueva  burbuja?

Adiós Draghi, ¿hola precipicio?

El mandato de Mario Draghi como Presidente del Banco Central Europeo (BCE) ha llegado a su fin. Pasará a la historia como aquél que salvó al Euro y con éste al sistema financiero europeo. Se despidió dejando los tipos de interés al 0%, la tasa de depósito para los bancos en el -0,5% y la previsión de reiniciar el programa de compras de deuda en noviembre. ¿Y ahora qué? ¿Volveremos a acercarnos al borde del precipicio?

La Eurozona y el Titanic

En el último informe semanal de Renta Fija de la gestora Columbia Threadneedle, siempre preciado documento sobre la evolución del mercado de bonos, se explicaba que la curva de tipos de interés alemana se está convirtiendo en un peligroso iceberg financiero con la parte del 30 años justo por encima de la línea de flotación del 0% y advertía sobre los peligros que se encuentran debajo.

Salidas a bolsa: ¿oportunidad o peligro?

Contaba hace unos día Expansión.com cómo el año próximo podrían resucitar las salidas a Bolsa: el grupo audiovisual Mediapro, la productora de masas congeladas para pan y bollería Europastry, los bancos Ibercaja y WiZink, la cadena de moda Tendam (Cortefiel), la petrolera Cepsa, la división de renovables de ACS y la promotora de viviendas Vía Célere, entre otras. ¿Asistiremos de nuevo a sobrevaloraciones que hundan las cotizaciones tras su debut en Bolsa (i. e. Metrovacesa en 2018) o serán oportunidades de inversión que habría que aprovechar?

¿Nos va a hundir Trump?

En el año 2004 Estados Unidos denunció a la Unión Europea (UE) ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por un supuesto trato de favor al fabricante de aviones europeo Airbus alegando que perjudicaba a su competidora estadounidense Boeing. El contencioso se ha prolongado durante años para finalizar con el fallo de la OMC de la pasada semana por el que se autoriza a EEUU a imponer aranceles por valor de hasta 7.500 millones de dólares contra productos europeos que entrarán en vigor el día 18 de octubre por un valor de un 10% para aviones y de un 25% para productos agrícolas e industriales. Se trata de una compensación por las subvenciones que recibió la compañía Airbus y supone la mayor sanción autorizada por la OMC. ¿Será éste el catalizador definitivo para una recesión?

¿Pero tan mal está Europa?

El karma de “Europa no tiene remedio, mejor no invertir en ella y mirar solo a Estados Unidos” se generaliza de nuevo entre analistas y gestores de dinero, si bien, a mi juicio, es muy matizable. Los datos de confianza empresarial continúan debilitándose dentro de la ralentización de la economía global. Sin embargo, creo que la actitud constructiva del Banco Central Europeo (BCE), la solidez del mercado de trabajo y la concienciación de algunos países, Alemania principalmente, sobre la necesidad de invertir parte de su superávit presupuestario en la economía real, podrían alejar al viejo continente de la recesión y dotarle progresivamente de un crecimiento que se acercase a su potencial.