¿Esperanza mirando a China?

No existen precedentes respecto a lo que está sucediendo. Ni en la sociedad ni en la vida económica ni en los mercados financieros. Todos los analistas intentamos crear escenarios de salida con probabilidades en función de la evolución de los casos de contagio del virus y el impacto económico final todo este fenómeno acabe teniendo. Dejaré de lado esa visión que a estas alturas es más voluntarista que otra cosa y en el post de hoy sólo expondré y comentaré brevemente un gráfico sobre lo que ha pasado en China.

La bolsa o la vida

Poco importan las inversiones cuando una epidemia se lleva todo por delante. Eso es lo que han pensado millones de inversores vendiendo activos financieros y provocando el hundimiento de los mercados de bonos y acciones de todo el mundo. Reacción comprensible pero seguramente equivocada.

Gráficos para la reflexión y medidas posibles

Una imagen vale más que mil palabras, máxime cuando éstas, si al coronavirus se refieren, son pura especulación pues nadie tiene certidumbre sobre su evolución e impacto final en el PIB de los países. Nadie pone en duda que las principales economías del mundo van a sufrir una ralentización y quizás una recesión llevando a los mercados financieros de activos de riesgo, sobre todo los de acciones, todavía más para abajo. Pero tampoco hay que desconfiar del hecho de que el ser humano es  capaz de gestionar y superar crisis sanitarias  como la que estamos viviendo. De ahí que creo que los siguientes gráficos y comentarios de la  gestora Capital Gtoup de su documento Capital Ideas  muestran la imagen más probable de cómo van a ir las cosas en los mercados.

Parte de daños y recomendaciones

Difícilmente podía haber sido peor. El desplome de las Bolsas en todo el mundo ha sido de órdago y veremos cuándo acaba. Hay opiniones diversas sobre la esperada estabilización de los mercados y todas con un denominador común: dependerá del momento en que se considere frenado el contagio del coronavirus y se puedan cuantificar sus consecuencias económicas.

Mal de altura o miedo al virus

Los efectos del coronavirus traen el miedo a las Bolsas que podrían comenzar a descontar un menor crecimiento de la economía global e incluso una entrada en recesión de algunas zonas del mundo (Occidente principalmente). Por otra parte, las exigentes valoraciones de algunos mercados de acciones, el estadounidense fundamentalmente, tienden a perder aire apoyándose en los miedos descritos y en su impacto en los beneficios empresariales. Y sin beneficios, las Bolsas no subirán, más bien lo contrario como contaba en este blog a principio de mes.

¿Ayudará el coronavirus a Alemania?

El control y la cura de los efectos del coronavirus son todavía inciertos y sus consecuencias en la economía lo son igualmente. Así se pronunciaba la pasada semana Jerome Powell, Presidente de la Reserva Federal estadounidense, que afirmaba que el brote del virus podría causar disrupciones en China y un eventual contagio a la economía global con efectos en EE.UU. Una de esas consecuencias que ya se está produciendo se encuentra en la evolución del Dólar.

Virus chino: gestionar los shocks de mercado

Igual que en las crisis sanitarias anteriores (SARS en 2003), se descuenta que la aparición del coronavirus afectará a la economía asiática y se teme una caída en la demanda china de materias primas (petróleo sobre todo) y alimentos (carnes y granos), además del fuerte impacto sobre la actividad económica por la caída de los viajes y consumo interno en general.

China aguanta, ¿lo harán las Bolsas?

China es el único país capaz de cuestionar la hegemonía económica de los Estados Unidos. Su importancia en el crecimiento global no para de aumentar y de ahí la trascendencia del acuerdo a fases firmado con la Administración Trump. En este contexto, se entienden bien las reacciones alcistas o bajistas de las Bolsas conforme se conocen datos sobre la evolución de la economía china.

Bolsas hoy: Buffet más que nunca

Conocido como el oráculo de Omaha (EEUU), su lugar de nacimiento hace casi noventa años, Warren Buffet es probablemente el inversor más celebre y con mayor repercusión del pasado siglo y todavía en el actual XXI. Hay numerosas biografías que cuentan la vida y filosofía de inversión de este apasionante personaje y les recomiendo la de Robert G. Hagstrom The Warren Buffett Way. En la entrada de hoy comentaré brevemente algunos de los planteamientos de inversión de Buffet que considero que en estos momentos, tras diez años de bonanza de mercados especialmente en EEUU, pueden ser de singular relevancia y aplicación.