Entendiendo el entorno (4 preguntas y respuestas)

Una de las expresiones más utilizadas por los analistas financieros en los últimos años es que “nos adentramos en territorio desconocido”. La gestora americana Pimco fue de las primeras en utilizarla junto al concepto de “nueva normalidad”. Muchas de las medidas tomadas por los Bancos Centrales tras la crisis pos-Lehman, como los tipos negativos durante períodos muy largos o la compra de bonos para abaratar la financiación de los Estados, jamás habían sido aplicadas. Subyace en todo ello una realidad: no sabemos qué nos va a deparar el futuro cercano. Realmente, nunca estamos seguros de lo venidero por mucho que analicemos y estudiemos la macroeconomía de cada momento, pero ahora creo que estamos más perdidos que nunca. De ahí que espero que las siguientes preguntas y respuestas ayuden a muchos a situarse en este complicadísimo entorno.

El mundo ha cambiado, ¿y el inversor?

Las medidas tomadas la pasada semana por el Banco Central Europeo no hacen más que reafirmar el entorno de tipos de interés negativos en el que nos movemos desde hace años y en el que continuamos profundizando. En la presente semana llegará el turno de la Reserva Federal americana. Veremos si confirma la bajada de tipos que el mercado descuenta. Vivimos en un mundo en el que se perpetúan las tasas de retorno negativas lo que obliga a cambiar algunas visiones y pautas a los inversores.

Bancos: ¿la inversión del año?

El mandato de Mario Draghi, actual Presidente del Banco Central Europeo (BCE), finalizará a final de octubre próximo. Ello, unido a los cada vez más probables nuevos estímulos monetarios, hace que la reunión de esta semana del Consejo de Gobierno de la autoridad monetaria sea especialmente relevante. El mercado espera mucho de ella pero la munición del BCE es ya escasa. ¿O no tanto?

¿Hará Italia caer a Europa?

Tendemos a pensar que los sucesos macroeconómicos y geopolíticos de cada momento están entre los peores que podrían producirse y nos van a llevar al fondo del precipicio. La actual fase de mercado no varía en este aspecto. Sin embargo, analizando la realidad histórica, tanto económica como política, con cierta frialdad, observamos cómo siempre existen focos de tensión y de una u otra manera se acaban absorbiendo o son superados por la propia evolución de los acontecimientos. No obstante, esa normalización puede a veces tardar en llegar y es entonces cuando los daños colaterales traducidos en caídas en los precios de los activos de inversión acostumbran a ser mayores. Veamos en qué caso se encuentra Italia.

¿Cómo va a estallar la burbuja en Renta Fija?

Los analistas llevamos varios años avisando de la burbuja del mercado de bonos en Europa y del riesgo que comporta su posible estallido. Sin embargo, las políticas monetarias ultraexpansivas de los Bancos Centrales unidas ahora al temor a una recesión global están perpetuando una situación financieramente anómala con unos tipos de interés bajísimos e incluso negativos. ¿Cuánto puede durar esto?

Qué esperar tras las caídas y medidas a tomar

La volatilidad ha regresado a los mercados de acciones debido a la intensificación de la guerra comercial causada por las torpezas de Trump, al mayor riesgo de un Brexit descontrolado por la actitud beligerante de Johnson (hermano gemelo del Presidente americano), a la ralentización económica en Alemania y a los movimientos políticos en Italia impulsados por Salvini (primo lejano de los anteriores). Al juntar todo ello contemplamos un escenario de menor confianza por parte de empresarios y consumidores y mayor incertidumbre sobre el crecimiento global, lo que incrementa el riesgo de un final abrupto del ciclo/recesión y provoca caídas en las Bolsas (entre -5% y -10% en los principales índices) y en otros activos de riesgo. Los bonos soberanos, por su parte, están actuando de refugio y sus precios suben a la vez que sus rentabilidades profundizan en terreno negativo. ¿Qué puede pasar y qué hacer ahora?

España: ¿país para invertir?

El año 2019 va a ser el sexto consecutivo en que el PIB español crece y encabeza las principales economías de los países de la Unión Europea (UE). Tras cinco años de recesión por la crisis financiera e inmobiliaria, el sacrificio de muchos trabajadores que han experimentado una devaluación salarial y el empuje del tejido empresarial de pymes han evitado que cayéramos en el abismo del default (impago de deudas) y de la depresión económica. Es cierto que ello ha sucedido con la ayuda de Draghi al frente del BCE pero es también verdad que se ha logrado a pesar de una clase política interesada casi exclusivamente en mantener sus cargos o incrementarlos y una “grasa administrativa” que sigue lastrando el emprendimiento.

Buscando descorrelación: ¿Capital Riesgo?

Los crecientes riesgos geopolíticos y las bajas rentabilidades de la renta fija impulsan el atractivo de las inversiones alternativas, entendiendo por éstas a aquéllas no directamente ligadas a los mercados financieros de acciones y bonos. Los máximos bursátiles en Estados Unidos también crean un ambiente de temor por eso de que más dura podría ser la caída. Dentro de estas inversiones alternativas el denominado capital riesgo o capital privado (private equity en su terminología inglesa) es probablemente en estos momentos el tipo de inversión con mayor auge y presencia en las carteras de muchos inversores.

¿Puede la FED hundir las Bolsas?

Mientras se dispone el desarrollo de las conversaciones entre China y Estados Unidos destinadas a reconducir las tensiones comerciales que tanta incertidumbre han creado, los analistas nos preguntamos hasta qué punto el favorable año de las Bolsas mundiales podría bajar de intensidad en caso de que la Reserva Federal (FED) decida finalmente no reducir los tipos de interés en su reunión de final de julio.

El G-20 puede servir para algo

El Grupo de los 20 o G-20 es un foro creado en 1999 cuyos miembros permanentes son en la actualidad 20 países, tanto desarrollados como emergentes, de todos los continentes a los cuales se suma una representación adicional por la Unión Europea. Sus Cumbres se han caracterizado por su inutilidad y el distanciamiento entre los países más industrializados y aquéllos todavía en vías de desarrollo. Sin embargo, dadas las actuales tensiones geopolíticas y comerciales de ámbito global, el último encuentro que ha tenido lugar el pasado fin de semana en Osaka levantaba expectación especial y, en un primer análisis, no nos ha defraudado.