Unicornios y decadencia de la UE

El concepto de “unicornio”, aplicado en la jerga empresarial, hace referencia a aquellas compañías que consiguen un valor superior a los 1.000 millones de dólares en su etapa inicial. Lo fantástico del animal mitológico se asocia a lo infrecuente que es para una empresa que comienza o start up lograr sobrevivir tras los tres primeros años desde su creación pues se calcula que no llega al 10% las que lo consiguen. Esta estadística dice mucho de la dificultad del emprendimiento y, por tanto, de la necesidad de impulsarlo desde todas las instancias económicas, públicas y privadas. Es muy significativo es que, desde 2010, en la Unión Europea (UE) sólo se han creado 29 unicornios frente a los 139 de Estados Unidos y los 81 de China.

¿Se impondrán la ralentización y las caídas?

Si nos fijamos en lo comunicado la pasada semana por la Reserva Federal (FED) americana, la respuesta al título podría ser afirmativa ya que la FED puso de manifiesto el riesgo de que el crecimiento económico, en Estados Unidos y global, experimente un parón. El mensaje de la autoridad monetaria estadounidense venía a confirmar que en 2019 no subiría su tipo de intervención (situado en el rango 2,25-2,50%) dado que los últimos datos macro habían sido más débiles de lo esperado. Por ello, revisó a la baja sus proyecciones de crecimiento e inflación, esperando para este año un crecimiento del 2,1% vs 2,3% previo. Sin embargo, las Bolsas americanas reaccionaron con fuertes subidas como si bajos tipos de interés pudieran prolongar sine die las alzas de la Renta Variable. Craso error, a mi juicio.

Deuda: máximo histórico y riesgo creciente

La deuda del conjunto de las Administraciones Públicas finalizó el año 2018 alcanzando un importe de 1.170.961 millones de euros, su máximo histórico, y sigue subiendo: conocíamos hace unos días que en enero de este año se situó en 1.175.856 millones de euros, cerca de 5.000 millones más, lo que supone un 97,4% del PIB español. Se trata, de lejos, del mayor problema que afronta España ya que podría ocasionar un fuerte empobrecimiento del país con nefastas consecuencias, además, para las clases menos favorecidas. En este período de precampaña en que nos encontramos, se escucha pocas veces a los representantes de los partidos políticos mencionar esta situación y su gravedad y, menos todavía, exponer soluciones.

Ventajas de invertir a vencimiento

Recordaba recientemente en este blog cómo las carteras de la mayoría de inversores españoles están sujetas a horizontes temporales ultracortos. En el entorno de tipos a cero en que vivimos en la Eurozona, este enfoque cortoplacista dificulta enormemente la implementación de estrategias de inversión que puedan obtener rentabilidades claramente por encima de los tipos de interés oficiales. Expondré a continuación las ventajas de destinar parte de una cartera a una inversión con un horizonte temporal prefijado algo lejano y cómo hacerlo con un riesgo medido y no ligado, al menos directamente, a Renta Variable.

El BCE reacciona (para bien)

Contaba hace unas semanas la posibilidad y conveniencia de que el Banco Central Europeo (BCE) plantease una nueva ronda de subastas extraordinarias de liquidez para los bancos europeos impulsando las operaciones de refinanciación a largo plazo a la banca (TLTRO). La pasada semana, en las actas de la reunión del BCE se confirmaba el estudio de estas operaciones por lo que, a mi juicio, serán puestas en práctica en breve pues, en caso contrario, el mercado reaccionaría muy negativamente.

La calefacción del BCE

Repasando la descripción del entorno macro y las ideas de inversión que les contaba a principio de año, es decir, hace nada, y considerando los horizontes temporales ultracortos que se marcan en sus carteras la mayoría de inversores, creo conveniente hacer algunas reflexiones que pueden aportar cierta claridad en unos mercados muy confusos e incómodos para el ahorro tradicional.

Si China aguanta, todo irá bien

China es el único país capaz de cuestionar la hegemonía económica de los Estados Unidos. Su importancia en el crecimiento global no para de aumentar y de ahí la trascendencia de las negociaciones que desde hace meses llevan a cabo el gigante asiático y la Administración Trump. En este contexto, se entienden bien las reacciones alcistas o bajistas de las Bolsas conforme se conocen datos sobre el avance de esas conversaciones.