Archivos mensuales: marzo 2015

Lecciones tras Banco Madrid

A la hora de trabajar con un intermediario financiero, banco, gestora o sociedad de valores, y comprar o suscribir cualquier activo financiero, sé que existe una normativa de protección del inversor, pero la eficacia práctica de ésta dista mucho de ser la idónea. El asesoramiento financiero profesional tiene aquí mucho que decir y que hacer, tanto a la hora de escoger los activos de una cartera de inversión como en la elección de las entidades financieras donde depositar estas inversiones. Se trata de uno de los fenómenos más en auge dentro del mundo financiero español que puede, y debe, ayudar a evitar muchas situaciones de indefensión y de mala praxis que, por desgracia, nunca serán totalmente erradicadas. El mundo del dinero es así. Además, ya tienen suficiente riesgo los mercados como para que los actores del sistema añadan alguno más. Feliz Semana Santa.

Alternativas al fin de la QE en EEUU

El planteamiento es simple: cómo aprovechar el cambio de ciclo de los tipos de interés americanos para reducir el coste medio de parte de la deuda emitida por el Tesoro americano (más de 18 billones de dólares de deuda viva y en gran medida con un coste superior a lo que el mercado exige hoy). Además, se podría sacar partido de ese menor coste destinando esos fondos ahorrados en intereses a reconvertir las obsoletas infraestructuras americanas (Ritholz las define como tercermundistas en algunos aspectos) y conseguir con ello dar un nuevo impulso a su economía.

¿Consolido plusvalías en dólar?

Creo que, como tantas veces en el mundo de la inversión, el acierto se encuentra en regular los movimientos: evitar salir de una sola vez de una inversión que nos reporta ganancias manteniendo en cartera parte de ella con objeto de seguir aprovechándonos de la tendencia favorable si ésta se mantiene en el futuro. En caso contrario, habremos hecho caja en un buen momento con parte de lo invertido y podremos volver a adquirirla más adelante si buscamos la casi siempre saludable diversificación en divisas. No olvidemos que una divisa distinta a la nuestra es un activo de riesgo, como la renta variable o las materias primas, y que nadie compra siempre en mínimos y vende en máximos. A veces, la fortaleza de las tendencias nos lleva a olvidarlo.

¿Conviene ahora reducir bolsa?

Sigo creyendo que la renta variable europea, con la debida selectividad y gestión activa, va a seguir siendo el mejor activo en 2015. El citado dato de previsión de nula inflación por parte del BCE casi garantiza la permanencia anunciada (hasta septiembre de 2016) de la quantitative easing de Draghi y, como sabemos, las bolsas acaban agradeciendo en forma de subidas estas inyecciones monetarias en el mercado de bonos. Si además, los resultados empresariales en Europa terminan, como así parece, mejorando de verdad con respecto a 2014, tenemos escenario de bolsa alcista para rato. Aunque ahora corrija. Si así sucede, en este entorno de recuperación del crecimiento, podremos encontrar atractivas oportunidades de inversión. La habilidad de los buenos gestores se pone a prueba. Veremos.

El riesgo existe pese a QE-Draghi

Lo aquí explicado obliga a los inversores a extremar el cuidado en la inversión en cualquier tipo de renta fija. Cuando la QE que ahora comienza vaya perdiendo fuerza (normalmente por la recuperación de la economía europea), las rentabilidades de los bonos hoy en niveles ínfimos tenderán a revertir (sus precios a caer) y situarse en niveles acordes con el ritmo de crecimiento económico y una evolución de los precios positiva.

Antes de que llegue ese momento, creo que vamos a presenciar varios episodios de confusión y nerviosismo que pueden ocasionar movimientos violentos en la curva de rentabilidades de la renta fija y que podrían contagiar también a la renta variable. Hay varios potenciales detonantes para esas “mini crisis” de mercado que pueden producirse dentro del favorable proceso que para bonos y acciones supone inicialmente la QE. El más evidente es la subida de tipos de interés en EEUU por parte de la Reserva Federal que podemos ver dentro de unos meses. Y más a corto plazo, la llegada de complicaciones en las relaciones y acuerdos entre Grecia y la Unión Europa que podrían degenerar en una crisis de la banca griega motivada por la salida de dinero del país y el incremento de la morosidad.

En definitiva, welcome QE pero cero complacencia.