Ucrania, del riesgo geopolítico al interés económico

El riesgo geopolítico está siempre en la mente de los inversores. Cada noticia de Oriente Medio es fuente de preocupación y, normalmente, de tensión. Las elecciones estadounidenses, por otro lado, se divisan ya como algo inminente (noviembre-24) e incierto. Sin embargo, el conflicto en Ucrania, enquistado después de dos años, ha dejado de ser portada en los medios. Sólo cuando realmente hay un incremento grave de enfrentamientos, o Putin eleva el tono y se teme una potencial escalada en el uso de armas (Rusia es sinónimo de peligro nuclear), los analistas nos recuerdan que hay un conflicto en esa zona del mundo, tan lejana geográficamente pero tan cercana humanamente.

Después de dos años, ¿quién sale beneficiado y quién perjudicado por este conflicto?

Los beneficiados fueron los productores de petróleo y gas, así como las empresas ligadas a esas industrias, sobre todo en una primera fase (no olvidemos que en la primavera del 2022 el precio del Brent llegó a superar los 120 USD). Otra parte muy favorecida es, sin duda, la industria armamentística de EEUU. Los dirigentes de este país conocen bien lo que es la presión de los «lobbys» de uno de los sectores más fuertes de su economía: el de las armas. Los votos y las ayudas económicas para las campañas electorales nunca están de más, amén de  aprovechar, a falta de guerras en otras zonas del mundo, una coyuntura bélica como la de Ucrania. Las exportaciones de shale oil y gas licuado de EEUU también fueron, y todavía lo son en buena medida, impulsadas en el viciado marco del conflicto. Hace no mucho los buques gaseros parecían un Mr. Marshall revivido cuando llegaban a los puertos españoles.

Los perjudicados, qué duda cabe, son los ciudadanos. No sólo los de Ucrania, sino también los rusos. Se les asocia con un clima bélico insoportable y se les limita, muchas veces de manera injusta y financieramente inútil, el acceso fluido al sistema económico y a las entidades que lo mueven, desde bancos hasta emisores de bonos. Sobre esto último, no deja de asombrarme que las autoridades europeas que decretaron el bloqueo financiero a Rusia llevaran al precipicio del default (impago) a empresas rusas solventes como Gazprom y provocaran el hundimiento del precio de sus bonos, cuando somos los propios europeos, inversores y dentro de éstos muchos fondos de inversión, los tenedores de esas emisiones de bonos. ¿Hasta dónde llega la hipocresía de los políticos y su olvido de quienes los votaron? No hay límites conocidos, como bien sabemos por estos lares.

Nada cambia y el sufrimiento continúa

Cuando Rusia invadió Ucrania en 2022 se produjo un fuerte shock geopolítico. El precio de los futuros sobre el crudo se disparó y las bolsas europeas cayeron un 8% en pocos días. La inflación voló en Occidente por la subida de los combustibles y del precio de los cereales (Ucrania se encuentra entre los principales productores y exportadores mundiales de maíz, trigo y cebada). Todo se ha absorbido desde hace ya trimestres, excepto la angustia y el dolor de la gente que padece el conflicto en sus calles.

Asesórense bien y sean prudentes.

http://www.icapital.es

twitter: @GSantos_A