Por qué invertir ahora en bonos con cupón flotante

Con la presión inflacionaria y posibles endurecimientos monetarios, los cupones variables ganan atractivo al mitigar sensibilidad a tipos y aportar defensiva rentabilidad, aunque exigen vigilar solvencia, liquidez y eventuales recortes agresivos del BCE

El conflicto en Irán y la crisis energética están provocando un incremento de la inflación y realineando las políticas monetarias de los bancos centrales hasta el punto de que ahora es más probable que suban sus tipos de interés que lo contrario, como sucedía a principio de año.

Lo anterior supone que invertir ahora en bonos de cupón flotante (también llamados floating rate notes o FRN) tenga más sentido ante el entorno de tipos de interés descrito y por cómo se comportan frente a los bonos tradicionales de cupón fijo.

Qué es un bono de cupón flotante y qué ventajas ofrece

A diferencia de un bono normal con interés fijo, el cupón de un FRN se ajusta periódicamente según una referencia de mercado (por ejemplo Euribor) más un diferencial. Es decir, si el bono tiene un cupón de Euribor a 3 meses + 2%, si el Euribor sube, el interés a cobrar también sube, y si baja, el cupón disminuye.

Este tipo de bonos protege mejor frente a subidas o incertidumbre en general de los tipos de interés. Cuando los bancos centrales mantienen tipos relativamente altos o existe desconfianza sobre la evolución de la inflación, lo que es el caso en estos momentos, los bonos de tipo fijo pueden perder valor si los rendimientos (TIRes) tienden a subir, como está sucediendo en el presente ejercicio.

En cambio, los FRN suelen sufrir menos porque sus cupones se reajustan automáticamente, o dicho de otra manera, la «duración» de un bono, que mide cuánto se mueve su precio cuando cambian los tipos de interés, es muy baja en un FRN.

Gracias a ello, aunque un bono tenga un vencimiento largo, por ejemplo de cinco años, el mecanismo de revisión de cupón de los FRN hace que su duración suela acercarse al tiempo hasta el próximo reajuste. Si el período de ajuste es mensual, el vencimiento puede ser largo, pero la sensibilidad a tipos sigue siendo pequeña ya que la duración rondará un mes.

Aunque el conflicto en Irán se cierre pronto (ahora parece, sólo parece, más cercano el final), esperamos ver nuevos episodios de volatilidad en los mercados de renta fija en los próximos meses, con los inversores exigiendo a los gobiernos afrontar sus limitaciones fiscales (enormes déficits y deuda emitida), lo que hace esencial un enfoque activo de la gestión de la duración como estoy describiendo.

Riesgos de este tipo de inversión

Los bonos de cupón flotante también tienen desventajas ya que si los tipos bajan, el cupón será menor y, por tanto, también lo será la rentabilidad de la inversión realizada.

Aunque ahora no sea el escenario más probable, si el BCE empezara a recortar tipos de forma agresiva, los cupones futuros de los FRN caerían y, por ende, su rentabilidad. Por el contrario, los bonos de tipo fijo subirían de precio en ese contexto.

Además, como sucede con cualquier emisión de renta fija, los FRN tienen también riesgo de impago por falta de solvencia del emisor y riesgo de liquidez en algunos emisores, amén del riesgo de ampliación de diferenciales o spreads (plus de rendimiento que el mercado exige sobre la rentabilidad de un bono soberano), sobre todo en momentos de estrés de mercado por descenso del crecimiento económico y menor capacidad de repago de los emisores.

Tipología y forma de lograr exposición a bonos con cupón flotante

La renta fija corporativa investment grade (grado de inversión o calidad favorable), la deuda bancaria senior y los bonos de alto rendimiento (high yield) de países nórdicos especialmente, acostumbran a contar con emisiones de este tipo muy seguras y con niveles de impago ínfimos. Su complemento defensivo hace que sean muy adecuadas para la parte conservadora de la carteramejorando el perfil de rentabilidad de otras alternativas como depósitos o fondos monetarios y de renta fija a corto tradicionales.

Para lograr exposición a este tipo de renta fija, la mejor manera es hacerlo vía fondos de inversión encuadrados en la categoría. De bonos de cupón flotante Son pocas las gestoras, básicamente internacionales (francesas y nórdicas principalmente), las que gestionan fondos o ETFs cuyas carteras sean íntegramente de bonos con cupón flotante.

Actualmente, la inflación sigue siendo una preocupación (últimos datos con un repunte de hasta casi +4% en EEUU y algo superior a +3% en Europa), y la probabilidad de que los bancos centrales suban sus tipos de intervención es cada vez más creíble, con o sin conflicto en Irán. Si se quiere reducir la volatilidad de la parte de la cartera ligada a renta fija y dotarla de una expectativa de rentabilidad superior (más que batir la inflación a diferencia de fondos de renta fija tradicional), aquí tenemos una opción transparente y accesible. Con el entorno de tipos imperante, un fondo de inversión de FRN de una gestora de primera fila es en estos momentos una buena solución para cualquier tipo de inversor.