¿Pueden seguir subiendo las bolsas?

Pese a que la bolsa americana acumule siete años de subidas y cuatro la japonesa y la europea, es muy posible que 2015 siga siendo un buen año para las bolsas pero, como ya he indicado más arriba, la dispersión de rentabilidades entre los distintos mercados será elevada. Tras el fulgurante primer trimestre, las valoraciones y expectativas de las empresas, el papel de la divisa y la citada asincronía en el ciclo, obligan a variar la distribución táctica de los pesos de la exposición a renta variable. Hacerlo directamente o vía gestores especializados, y siempre con el debido asesoramiento, depende del inversor. No hacerlo puede suponer perder buena parte del alza del mercado o incluso entrar en negativo si se actúa con ansiedad compradora. Y si no, al tiempo. Si pecan de algo, que sea de prudencia.

¿Son los británicos de derechas?

No creo que el Reino Unido se haya convertido en un país de derechas, sino que sus habitantes, en un ejercicio de madurez democrática, han preferido, en un momento en que existen muchas incertidumbres en la economía global, dar continuidad a unas políticas que han logrado que el país retorne con fuerza la senda del crecimiento económico. De ahí algunas de las reflexiones que el ex primer ministro británico Tony Blair hacía tras la derrota laborista: «debemos dirigirnos a aquellos que dirigen las empresas, no solamente a los que trabajan en ellas…”, “…en el mundo actual muchas soluciones cruzan las fronteras de la izquierda y la derecha tradicionales…”, “…el partido (laborista) volverá a ganar cuando comprenda que el mundo está cambiando y que esos cambios pueden ser utilizados para mejorar la vida de la gente».

Bolsa europea en mayo, ¿aprovecho los recortes?

Como escribía hace unos meses en este blog analizando el posible comportamiento de cada activo en 2015, creo que la renta variable, y dentro de ésta la europea, va a seguir siendo el activo en el que hay que estar este año, pero siempre que sepamos graduar, vía compraventas o mediante derivados, la exposición a él, nos alejemos de manera explícita de los índices para evitar los riesgos del mercado en su totalidad, y utilicemos para ello una buena selección de valores (hay magníficos fondos y sicav que la ofrecen) que cuenten con suficiente margen de seguridad y capacidad de apreciación por la infravaloración de su cotización respecto a su precio objetivo; la ya comenzada temporada de publicación de resultados del primer trimestre está apoyando esta estrategia.

¿Comenzó el pinchazo de la burbuja de los bonos?

Hay varios potenciales detonantes para que la burbuja de la renta fija comience definitivamente a deshincharse. El más evidente es la subida de tipos de interés en EEUU por parte de la Reserva Federal que podemos ver dentro de unos meses. Más a corto plazo, el deterioro que estamos presenciando de las relaciones entre Grecia y el Eurogrupo que podría degenerar en una crisis de la banca griega motivada por la salida de dinero del país, por el incremento de la morosidad y, sobre todo, por la interrupción por parte del BCE del denominado ELA (Emergency Liquidity Assistance), mecanismo de último recurso por el que se inyecta liquidez en las entidades bancarias europeas que están al borde de la insolvencia y que hoy es la única esperanza de los bancos griegos para sobrevivir.

Ralentización china, el otro riesgo

Nadie pone ya en duda que lo que suceda en China es otra fuente de riesgo para nuestros mercados financieros. Y más lo será cuanto mayores dudas ofrezcan las economías occidentales y se incremente la debilidad de los datos procedentes de la economía china. Mejor no perderlos de vista, pues pueden ser el detonante de muchas más cosas, me temo que negativas, de las que ahora sabemos apreciar. Otro riesgo a sumar a los sobrecomprados mercados occidentales. Feliz semana a todos y si de algo pecan, que sea de prudentes.

¿Es lógico tener tipos negativos?

Como he escrito ya tantas veces en este blog, caminamos por territorio desconocido o, al menos, poco explorado. Casi nadie duda de que en el mercado de bonos europeo hay una burbuja. Pero mientras ésta no explote, no podemos considerarla como tal. Cuando ello se produzca, las consecuencias serán muy dañinas para los precios de los activos de renta fija e híbridos a ella ligados. También para la renta variable, pero ésta es mucho más líquida y fácil de cubrir en situaciones de estrés. Sean prudentes y nunca olviden que hasta la tendencia más fuerte, acaba revirtiendo.

Lecciones tras Banco Madrid

A la hora de trabajar con un intermediario financiero, banco, gestora o sociedad de valores, y comprar o suscribir cualquier activo financiero, sé que existe una normativa de protección del inversor, pero la eficacia práctica de ésta dista mucho de ser la idónea. El asesoramiento financiero profesional tiene aquí mucho que decir y que hacer, tanto a la hora de escoger los activos de una cartera de inversión como en la elección de las entidades financieras donde depositar estas inversiones. Se trata de uno de los fenómenos más en auge dentro del mundo financiero español que puede, y debe, ayudar a evitar muchas situaciones de indefensión y de mala praxis que, por desgracia, nunca serán totalmente erradicadas. El mundo del dinero es así. Además, ya tienen suficiente riesgo los mercados como para que los actores del sistema añadan alguno más. Feliz Semana Santa.

Alternativas al fin de la QE en EEUU

El planteamiento es simple: cómo aprovechar el cambio de ciclo de los tipos de interés americanos para reducir el coste medio de parte de la deuda emitida por el Tesoro americano (más de 18 billones de dólares de deuda viva y en gran medida con un coste superior a lo que el mercado exige hoy). Además, se podría sacar partido de ese menor coste destinando esos fondos ahorrados en intereses a reconvertir las obsoletas infraestructuras americanas (Ritholz las define como tercermundistas en algunos aspectos) y conseguir con ello dar un nuevo impulso a su economía.

¿Consolido plusvalías en dólar?

Creo que, como tantas veces en el mundo de la inversión, el acierto se encuentra en regular los movimientos: evitar salir de una sola vez de una inversión que nos reporta ganancias manteniendo en cartera parte de ella con objeto de seguir aprovechándonos de la tendencia favorable si ésta se mantiene en el futuro. En caso contrario, habremos hecho caja en un buen momento con parte de lo invertido y podremos volver a adquirirla más adelante si buscamos la casi siempre saludable diversificación en divisas. No olvidemos que una divisa distinta a la nuestra es un activo de riesgo, como la renta variable o las materias primas, y que nadie compra siempre en mínimos y vende en máximos. A veces, la fortaleza de las tendencias nos lleva a olvidarlo.