Tras las caídas del pasado viernes, prácticamente todos los índices bursátiles del mundo están ya en territorio negativo. Se salva el tecnológico Nasdaq (aunque cae un 11% desde máximos de final de agosto) y, sorpresivamente, la Bolsa brasileña, si bien ésta también refleja números rojos si razonamos en Euros o Dólares (debido a la depreciación del Real). Para analizar esta difícil situación para gestores, asesores e inversores, recurriré al pasado reciente y me apoyaré en el presente para intentar descifrar lo que puede acontecer.