¿Subirán los tipos de interés esta semana?

El cierre del estrecho de Ormuz sigue ejerciendo presión inflacionista en Europa y puede abocar al Banco Central Europeo (BCE) a subir sus tipos de interés de intervención que ahora se mueven en torno al 2%

Europa es importadora neta de energía, a diferencia de Estados Unidos que es exportador neto. Por ello, el impacto económico de la interrupción, durante ya más de tres meses, del tráfico de barcos por Ormuz por donde suelen pasar aproximadamente una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y gas natural licuado, es relativamente mayor en nuestro continente que en el americano donde la urgencia de subir tipos es menor.

Lo que dice el consenso y los indicadores

Las previsiones del consenso apuntan actualmente a que la debilitada economía de la Eurozona crecerá alrededor de un 0,8% este año, frente al 1,2% aproximadamente previsto a principios del ejercicio. Según la última estimación preliminar de la inflación, ésta se aceleró hasta el 3,2% en mayo, desde el 3,0% de abril. La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y los de los alimentos frescos, también aumentó hasta el 2,5%, desde el 2,2%. En definitiva, la subida de los precios energéticos se está trasladando rápidamente al coste de la vida a través del incremento de los precios de los combustibles.

Los futuros del Euribor están descontando actualmente al menos dos subidas de tipos del BCE y se espera que la primera tenga lugar esta semana. Desde hace meses, el Euribor 12 meses está siendo el primero en anticipar las subidas pues, pro memoria, abría el presente año a 2,26% y se encuentra ahora a 2,79%, incrementando así el coste de la financiación a tipo variable.

Diferencias con la crisis de 2022

El BCE ha querido remarcar en varias intervenciones de sus responsables las diferencias de la situación actual con la crisis de los precios de la energía de 2022 cuando, debido al conflicto en Ucrania, el precio del Brent superó los 115 dólares. El entorno económico global es actualmente muy distinto y también lo es el mix energético del que se abastece Europa. Otra diferencia es que, hoy día, la economía europea se enfrenta a una perturbación adversa por el lado de la oferta, mientras que en 2022 existía una combinación de perturbaciones tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda.

En todo caso, y aunque se cree que el estancamiento en el Estrecho no durará y un acuerdo es la única salida, el BCE considera, estimo que acertadamente, que no hacer nada no es una opción ante una crisis de precios energéticos de todavía final incierto debido a factores geopolíticos de diversa índole y ámbito global.

Argumentos en contra

Teniendo en cuenta que las previsiones del PIB de la Eurozona, aunque sólo sea ligeramente, se están revisando a la baja como explico más arriba, no es el mejor momento para encarecer la financiación de empresas, familias y, siempre de fondo, de los Estados que siguen arrastrando sus mastodónticas deudas y déficits públicos.

Además, herramientas de política monetaria como los movimientos de tipos de interés de intervención están orientadas a estimular o restringir la demanda agregada y poco pueden hacer para influir en el lado de la oferta como ya aquí comentado.

Impacto en las inversiones

Una subida de tipos del BCE del 0,25%, la primera desde septiembre de 2023, de carácter más testimonial que problemática y buscando mantener su credibilidad en la lucha contra la inflación, no debería ser relevante para los mercados salvo que éstos la interpretaran como la primera de otras muchas y más elevadas, lo que no va a ser el caso.

Lo más probable es que veamos tan solo una nueva subida en 2026 que sería de otro 0,25%. Es más, si el mensaje oficial que se incorpora a la decisión es más bien dovish o suave con respecto a futuras subidas, podríamos ver a las Bolsas europeas reaccionando al alza.

No hay que olvidar que el repunte de los precios debería ser moderado y temporal dado que, en el pico de inflación de la Eurozona, el barril de Brent se situaba en 118 dólares y ahora éste, a pesar de las recientes alzas en la cotización del crudo, se mueve por debajo de 100 dólares.

Adaptándonos a este entorno y rercordando lo que aquí contaba hace dos semanas, hay inversiones como la renta fija con cupón flotante con la que no van a equivocarse ya que su rentabilidad saldrá beneficiada de estas subidas de tipos de interés