Vuelve Draghi, ¿qué harán los mercados?

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Share on RedditEmail this to someone

La actuación de Mario Draghi, Presidente del Banco Central Europeo (BCE), como adalid de la estabilidad financiera e impulsor del crecimiento económico en la Eurozona es una materia que, no por repetida, deja de ser fundamental en el devenir de los mercados. Esta semana tendremos una nueva ocasión para comprobar si la reunión del BCE se convierte en un renovado show de Draghi o se torna en un funeral para acciones y bonos.

 

¿Por qué es tan relevante la actuación del BCE?

 

Los tipos de interés del Euro rondan el 0%, los bancos europeos deben pagar un 0,2% cuando depositan su dinero a un día en un banco central nacional y El BCE está comprando más de 60.000 millones de euros de deuda pública al mes en el marco de su programa de relajación cuantitativa. Pues bien, todas estas medidas expansivas de política monetaria no son suficientes para que la recuperación económica actual consiga alcanzar su potencial y el nivel de los precios de consumo se acerque al 2%, objetivo que se ha marcado la autoridad monetaria europea.

 

¿Dónde estaríamos de no haberse tomado estas medidas de expansión monetaria?

 

No es ésta una cuestión pacífica, pues son muchos los analistas que consideran tales medidas como poco efectivas para el fin que persiguen y creadoras de eventuales burbujas (en el precio de los activos) cuyo estallido puede acarrear peores consecuencias que los daños que pretenden evitar. No voy a entrar en esta disquisición, aunque es innegable que buena parte de las revalorizaciones de la renta variable europea y, sobre todo, de la renta fija, no se habrían producido de no haber actuado el BCE como lo ha hecho. La realidad es que hemos llegado hasta aquí dejando atrás la peor recesión económica desde las guerras mundiales y, ahora, una repentina vuelta atrás no entra en los planes de técnicos y políticos del BCE.

 

Mejoremos y consolidemos lo logrado y ya veremos más adelante cómo deshacemos lo creado. Esto es lo que, imagino, deben de pensar los miembros del Consejo de Gobierno del BCE con un ojo puesto, eso sí, en la Reserva Federal estadounidense que está a punto de comenzar a desandar el camino de la expansión monetaria emprendido a finales del 2008. Cosas de los ciclos económicos y de sus diferentes fases dentro de este proceso de dispersión del crecimiento en las distintas zonas del mundo que estamos atravesando.

 

Pero, ¿qué más puede hacer el BCE para estimular el crédito, la inflación y el crecimiento económico?

 

El BCE utiliza tres tipos de interés de intervención:

 

  • el de la facilidad marginal de crédito que está situado en el 0,3%
  • el tipo de referencia o de refinanciación que es del 0,05%
  • y el de la citada más arriba facilidad de depósito en el -0,2%.

 

Hace siete años, estos tipos se encontraban en el 4,25%, 3,75% y 3,25% respectivamente. Llamativo, ¿verdad?

 

Así las cosas, las medidas que se espera sean anunciadas este próximo jueves son las siguientes:

 

  • Un recorte en la facilidad de depósito de un -0,1%, e incluso un -0,2%, que penalice aún más los depósitos que realizan las entidades bancarias con su banco central.
  • La ampliación de los programas de compra de activos, tanto en la cantidad a comprar como en el universo de activos elegibles (inclusión de renta fija corporativa) y en el período de tiempo durante el que se mantendrán (es posible que se anuncie su alargamiento más allá de septiembre de 2016).

 

Los motivos para que el BCE obre de esta manera son de peso: mantenimiento de la debilidad del Euro y generación de inflación que aleje el temido fantasma deflacionista (cuestión ésta unida a la necesidad de facilitar la sostenibilidad de la deuda). A ellos tenemos que añadir la aspiración del BCE de lograr que por fin el mecanismo de transmisión de la política monetaria funcione y se impulse la actividad crediticia pues, a pesar de los bajos tipos de interés, las empresas europeas siguen en modo defensivo, lo que ralentiza la recuperación económica.

 

¿Cómo reaccionaron los mercados?

 

Los mercados han descontado ampliamente el aumento de medidas expansivas por parte del BCE: el índice Eurostoxx ha subido un 14% desde principio de octubre, la rentabilidad del bono alemán a 10 años (bund) ha recortado más de 30 p.b. (situándose de nuevo por debajo del 0,50%) y el Euro ha caído un 9% desde sus máximos del pasado verano.

 

Por ello, en caso de que los anuncios del BCE no sean lo convincentes que los mercados esperan, sería muy posible que viésemos retrocesos en las bolsas y subida de las rentabilidades (caída, pues, en el precio) de la renta fija, en especial de la deuda soberana. Sin embargo, no creo que esto se produzca.

 

Dudo que el BCE decida utilizar ya todas las armas que he citado más arriba. Pero sí considero que dará un mensaje suficientemente contundente sobre su compromiso con el mantenimiento e intensificación de la política expansiva que viene implementando. No obstante, el margen de la política monetaria no es ilimitado y Draghi lo sabe, por lo que creo que se guardará algunas cartas para jugarlas más adelante si fuera preciso.

 

Beneficiados y perjudicados

 

El gran damnificado de la actuación del BCE puede ser el sector bancario, por el incremento del coste de mantener el exceso de reservas en su banco central. Pero sólo en principio, ya que si los efectos de las medidas tomadas van confirmándose, aquellos bancos con suficiente solvencia y capacidad de financiar podrán incorporarse más fácilmente al positivo avance del ciclo económico.

 

La gran beneficiada de una actuación del BCE como la descrita será la renta fija, tanto la soberana como, muy especialmente, la emitida por empresas privadas. Las bolsas, como mínimo, incrementarán su atractivo sobre los bonos, lo que puede suponer nuevos flujos de entrada en los mercados de acciones europeos y subidas de sus índices.

 

Al final, más dinero en el mercado en busca de la rentabilidad que no se encuentra en los activos monetarios: el Euribor a 12 meses, como el resto de sus plazos y al igual que las letras, entrará en territorio negativo. Las potenciales distorsiones en los precios y otros excesos no son un foco de preocupación. Al menos, por ahora.

 

Draghi pone de nuevo en juego la credibilidad de la institución que preside, lo que es clave para que sus políticas alcancen verdaderamente al tejido y a los actores económicos. El inversor en mercados financieros, con cautela, puede aprovecharlo.

 

www.icapital.es

Twitter: @GSantos_A

CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Share on RedditEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *