Los aranceles de Trump: ¿estallarán las Bolsas?

El Presidente Trump ha anunciado vía Twitter que Estados Unidos aplicará un arancel del 5% a partir del presente mes de junio sobre todos los bienes importados desde México, arancel que irá creciendo gradualmente hasta que se resuelva el problema de la inmigración ilegal y que podría llegar al 25%. Si no fuera verdad me parecería una magnífica noticia para que la serie de TV The good fight desarrollase otra de sus magníficas tramas, como acostumbra. Pero, lastimosamente, es cierto. Tal anuncio llega en muy mal momento para los mercados de acciones mundiales que estaban ya inquietos por el deterioro de las relaciones EEUU – China.

Bonos nórdicos, ¿oasis de rentabilidad?

Tras el fulgurante comienzo del año en los mercados de acciones y bonos, ha vuelto un momento de  risk  off  que incomoda a muchos inversores que comenzaban a relajarse tras los sustos de finales de 2018. Los dislates de Trump, la intensificación del sentimiento de final de ciclo y las exigentes valoraciones de muchos valores (especialmente en EEUU y en el sector tecnológico), han provocado durante el mes de mayo  caídas del -3,5%  al -6%  en los principales índices bursátiles mundiales. De ahí que muchos inversores hayan renovado la búsqueda de rentabilidad en  activos de comportamiento más previsible y, a la vez, con retornos más elevados que los bajísimos tipos de interés actuales del Euro. Y aquí encontramos los bonos emitidos por empresas de países del Norte de Europa cuyo mercado resumiré en cuatro puntos.

Entender la guerra comercial y sus consecuencias en las Bolsas

Nadie acaba de entender el porqué de una guerra comercial que perjudica a todos los países erosionando su crecimiento y reduciendo la riqueza de sus ciudadanos. ¿Hay causas ocultas que se nos escapan? Puede haber alguna, si bien lo que creo que está realmente sucediendo es una mezcla del triunfo de los personalismos en política y del cambio estructural que se produce desde hace años en la economía mundial impulsado por la tecnología.

Nuevo Gobierno: miedo justificado

Tras las elecciones generales en España, lo que vamos conociendo en materia económica por parte del posible nuevo Gobierno encabezado por Pedro Sánchez es cada vez más desalentador. Además, llamativamente, se aleja de la tendencia que actualmente impera en la Unión Europea (UE).

Datos contradictorios: ¿caídas a la vista?

Ya no es sólo el primer trimestre, es el cuatrimestre el que ha sido un gran período para los mercados de bonos y acciones. La primera parte del año 2018 también fue buena en las Bolsas y luego, tras el verano, llegaron las caídas. Lo sucedido entonces y lo  contradictorio de los datos macroeconómicos actuales lleva a muchos inversores a  dudar sobre la consistencia de las subidas  de las cotizaciones e implementar estrategias de consolidación de las recientes ganancias. ¿Miedo razonable o anticipación exagerada?

Nuevo Gobierno: ¿final de ciclo en España?

Tras conocer los resultados de las elecciones generales en España, parece que lo más probable es una continuidad del Gobierno del Partido Socialista apoyado por Podemos y nacionalistas. La fórmula del pacto con Ciudadanos, siendo factible para lograr una mayoría en el Congreso, no es ahora mismo la más probable. Ateniéndonos a los programas de estos partidos, expondré a continuación qué podría suceder de aquí en adelante en materia económica en nuestro país.

Puntos negros de los partidos en economia

Más allá del planteamiento habitual de “izquierda más impuestos y gasto versus derecha menos impuestos y gasto”, los programas económicos que nos cuenta Expansion.com de los principales partidos políticos que se presentan a las Elecciones Generales del próximo 28 de abril contienen algunos elementos que, a mi juicio, son especialmente negativos para el buen funcionamiento del sistema financiero y para los intereses de ahorradores e inversores.

¿Otro buen trimestre en los mercados?

Tras el desolador 4T-18, en el primero de este ejercicio hemos vivido un trimestre favorable en los mercados financieros, tanto en bonos como en acciones. Aparte del componente de rebote técnico, especialmente relevante tras las fuertes caídas de diciembre pasado, hay una razón principal para que Bolsas y Renta Fija lo hayan hecho bien: una estabilización en el ciclo de crecimiento económico mundial. Algunos indicadores adelantados en Europa, Estados Unidos y China reflejan cierto cambio de tendencia en la actividad económica y se desvanece así el riesgo de recesión. ¿Qué apoya este posible cambio del guión económico?

Unicornios y decadencia de la UE

El concepto de “unicornio”, aplicado en la jerga empresarial, hace referencia a aquellas compañías que consiguen un valor superior a los 1.000 millones de dólares en su etapa inicial. Lo fantástico del animal mitológico se asocia a lo infrecuente que es para una empresa que comienza o start up lograr sobrevivir tras los tres primeros años desde su creación pues se calcula que no llega al 10% las que lo consiguen. Esta estadística dice mucho de la dificultad del emprendimiento y, por tanto, de la necesidad de impulsarlo desde todas las instancias económicas, públicas y privadas. Es muy significativo es que, desde 2010, en la Unión Europea (UE) sólo se han creado 29 unicornios frente a los 139 de Estados Unidos y los 81 de China.

¿Se impondrán la ralentización y las caídas?

Si nos fijamos en lo comunicado la pasada semana por la Reserva Federal (FED) americana, la respuesta al título podría ser afirmativa ya que la FED puso de manifiesto el riesgo de que el crecimiento económico, en Estados Unidos y global, experimente un parón. El mensaje de la autoridad monetaria estadounidense venía a confirmar que en 2019 no subiría su tipo de intervención (situado en el rango 2,25-2,50%) dado que los últimos datos macro habían sido más débiles de lo esperado. Por ello, revisó a la baja sus proyecciones de crecimiento e inflación, esperando para este año un crecimiento del 2,1% vs 2,3% previo. Sin embargo, las Bolsas americanas reaccionaron con fuertes subidas como si bajos tipos de interés pudieran prolongar sine die las alzas de la Renta Variable. Craso error, a mi juicio.