Archivo de la categoría: Opinion

¿Por qué bajar tipos si hay crecimiento?

Las tres bajadas de tipos de interés estadounidenses que ha llevado a cabo la Reserva Federal en 2019  (la última, hace unos días)  no se entienden bien bajo la  óptica de la ortodoxia  macroeconómica. El pasado viernes se anunciaba un   dato de creación de empleo en Estados Unidos mucho mejor  de lo que esperaban los analistas. El día anterior, se conocía que el PIB estadounidense avanzó a ritmos del +1,9% trimestral anualizado, una décima menos que el dato precedente pero tres décimas por encima de las previsiones. Aunque con Trump nunca se sabe, parece que un acuerdo de mínimos EEUU – China se va perfilando, lo que podría devolver la confianza al tejido empresarial. ¿Hace entonces bien la FED en bajar los tipos? ¿No estará creando una nueva  burbuja?

Adiós Draghi, ¿hola precipicio?

El mandato de Mario Draghi como Presidente del Banco Central Europeo (BCE) ha llegado a su fin. Pasará a la historia como aquél que salvó al Euro y con éste al sistema financiero europeo. Se despidió dejando los tipos de interés al 0%, la tasa de depósito para los bancos en el -0,5% y la previsión de reiniciar el programa de compras de deuda en noviembre. ¿Y ahora qué? ¿Volveremos a acercarnos al borde del precipicio?

La Eurozona y el Titanic

En el último informe semanal de Renta Fija de la gestora Columbia Threadneedle, siempre preciado documento sobre la evolución del mercado de bonos, se explicaba que la curva de tipos de interés alemana se está convirtiendo en un peligroso iceberg financiero con la parte del 30 años justo por encima de la línea de flotación del 0% y advertía sobre los peligros que se encuentran debajo.

Salidas a bolsa: ¿oportunidad o peligro?

Contaba hace unos día Expansión.com cómo el año próximo podrían resucitar las salidas a Bolsa: el grupo audiovisual Mediapro, la productora de masas congeladas para pan y bollería Europastry, los bancos Ibercaja y WiZink, la cadena de moda Tendam (Cortefiel), la petrolera Cepsa, la división de renovables de ACS y la promotora de viviendas Vía Célere, entre otras. ¿Asistiremos de nuevo a sobrevaloraciones que hundan las cotizaciones tras su debut en Bolsa (i. e. Metrovacesa en 2018) o serán oportunidades de inversión que habría que aprovechar?

¿Nos va a hundir Trump?

En el año 2004 Estados Unidos denunció a la Unión Europea (UE) ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por un supuesto trato de favor al fabricante de aviones europeo Airbus alegando que perjudicaba a su competidora estadounidense Boeing. El contencioso se ha prolongado durante años para finalizar con el fallo de la OMC de la pasada semana por el que se autoriza a EEUU a imponer aranceles por valor de hasta 7.500 millones de dólares contra productos europeos que entrarán en vigor el día 18 de octubre por un valor de un 10% para aviones y de un 25% para productos agrícolas e industriales. Se trata de una compensación por las subvenciones que recibió la compañía Airbus y supone la mayor sanción autorizada por la OMC. ¿Será éste el catalizador definitivo para una recesión?

¿Pero tan mal está Europa?

El karma de “Europa no tiene remedio, mejor no invertir en ella y mirar solo a Estados Unidos” se generaliza de nuevo entre analistas y gestores de dinero, si bien, a mi juicio, es muy matizable. Los datos de confianza empresarial continúan debilitándose dentro de la ralentización de la economía global. Sin embargo, creo que la actitud constructiva del Banco Central Europeo (BCE), la solidez del mercado de trabajo y la concienciación de algunos países, Alemania principalmente, sobre la necesidad de invertir parte de su superávit presupuestario en la economía real, podrían alejar al viejo continente de la recesión y dotarle progresivamente de un crecimiento que se acercase a su potencial.

Entendiendo el entorno (4 preguntas y respuestas)

Una de las expresiones más utilizadas por los analistas financieros en los últimos años es que “nos adentramos en territorio desconocido”. La gestora americana Pimco fue de las primeras en utilizarla junto al concepto de “nueva normalidad”. Muchas de las medidas tomadas por los Bancos Centrales tras la crisis pos-Lehman, como los tipos negativos durante períodos muy largos o la compra de bonos para abaratar la financiación de los Estados, jamás habían sido aplicadas. Subyace en todo ello una realidad: no sabemos qué nos va a deparar el futuro cercano. Realmente, nunca estamos seguros de lo venidero por mucho que analicemos y estudiemos la macroeconomía de cada momento, pero ahora creo que estamos más perdidos que nunca. De ahí que espero que las siguientes preguntas y respuestas ayuden a muchos a situarse en este complicadísimo entorno.

El mundo ha cambiado, ¿y el inversor?

Las medidas tomadas la pasada semana por el Banco Central Europeo no hacen más que reafirmar el entorno de tipos de interés negativos en el que nos movemos desde hace años y en el que continuamos profundizando. En la presente semana llegará el turno de la Reserva Federal americana. Veremos si confirma la bajada de tipos que el mercado descuenta. Vivimos en un mundo en el que se perpetúan las tasas de retorno negativas lo que obliga a cambiar algunas visiones y pautas a los inversores.

Bancos: ¿la inversión del año?

El mandato de Mario Draghi, actual Presidente del Banco Central Europeo (BCE), finalizará a final de octubre próximo. Ello, unido a los cada vez más probables nuevos estímulos monetarios, hace que la reunión de esta semana del Consejo de Gobierno de la autoridad monetaria sea especialmente relevante. El mercado espera mucho de ella pero la munición del BCE es ya escasa. ¿O no tanto?

¿Hará Italia caer a Europa?

Tendemos a pensar que los sucesos macroeconómicos y geopolíticos de cada momento están entre los peores que podrían producirse y nos van a llevar al fondo del precipicio. La actual fase de mercado no varía en este aspecto. Sin embargo, analizando la realidad histórica, tanto económica como política, con cierta frialdad, observamos cómo siempre existen focos de tensión y de una u otra manera se acaban absorbiendo o son superados por la propia evolución de los acontecimientos. No obstante, esa normalización puede a veces tardar en llegar y es entonces cuando los daños colaterales traducidos en caídas en los precios de los activos de inversión acostumbran a ser mayores. Veamos en qué caso se encuentra Italia.