Política y mercados: alivio tras el exceso

Los resultados de las elecciones presidenciales francesas alejan el riesgo de que un partido euroescéptico pueda alcanzar la presidencia de la República. Habrá que ver qué sucede en la segunda vuelta del 7 de mayo próximo (necesaria al no conseguir ningún candidato más del 50% de los sufragios), pero los mayores temores parece que se desvanecen.

¿Está realmente cara la bolsa USA?

La respuesta rápida a la pregunta del título es un rotundo sí. El problema es que lo lleva siendo desde hace más de dos años y el mercado, siempre soberano, ha hecho caso omiso de los teóricos fundamentales a los que muchos analistas aludían para justificar tal afirmación. Hoy, en máximos históricos, la bolsa estadounidense es el foco de atención de todos los intervinientes en el mercado pues cada vez son más los que ponen en duda su capacidad de continuar subiendo. Y ya sabemos que si EEUU estornuda…

La deuda amenaza la economía (y los mercados)

El principal problema económico al que se enfrenta España es el volumen de su Deuda Pública. En términos relativos sobre PIB, su crecimiento constante desde 2008 con el comienzo de la crisis tocó techo en 2014 (100,40% del PIB), pero se ha mantenido cerca del 100% del PIB español hasta la actualidad según datos del Banco de España. La confianza de los inversores internacionales en nuestro país y las políticas del BCE hacen que esta situación haya sido llevadera durante los últimos años. Pero ¿hasta cuándo?

Seguimos confiando en la Renta Variable

A medida que va transcurriendo 2017 se van apuntalando las evidencias de que nos encontramos en un año con un crecimiento ligeramente mejor que el de ejercicios anteriores. Aun así no debemos perder de vista las peculiaridades del ciclo en el que nos encontramos y mantener la vista puesta en los riesgos propios de su mediocridad. La Bolsa se mantiene como el activo más interesante.

Seis ideas de inversión para el 2T-2017

Ha finalizado el primer trimestre de 2017 y el balance de los mercados financieros es favorable: buen comportamiento de bolsas de los países desarrollados (la española y el Nasdaq a la cabeza), caída de las cotizaciones de la deuda pública y ligeros avances de precio en la renta fija privada; entre las principales materias primas, mal el petróleo y bien el oro. Nada sorprendente excepto el excesivo empuje de la renta variable estadounidense que ha llevado las valoraciones de muchas compañías americanas a niveles de clara sobrecompra, descontando un escenario de beneficios poco realista.
El reflation trade de Trump (aumento de la demanda apoyado en una reducción de impuestos que potencia la actividad económica y el empleo) está, en parte, detrás de ese buen comportamiento, pero el riesgo de una decepción en los resultados de las políticas de crecimiento de la nueva Administración americana es elevado. Pensando en ello y en la permanente necesidad de contar con carteras equilibradas, expongo a continuación algunas ideas de inversión que pueden dar frutos en los próximos meses, bien aportando cobertura para lograr el citado equilibrio entre activos, bien contribuyendo a la rentabilidad de manera poco correlacionada con los principales índices.

LO QUE BUSCA UN INVERSOR CONSERVADOR

Volví a escuchar hace unos días a Richard Woolnough, gestor del fondo de inversión M&G Optimal Income Fund. Ya había tenido la ocasión de asistir a alguna conferencia con él como ponente, así que no me sorprendió. Para bien. Un hombre tranquilo, buen conocedor de los mercados de renta fija globales y que maneja desde hace diez años un fondo de inversión mayoritariamente de renta fija que ha alcanzado un valor de 20.000 millones de euros. La evolución de éste me parece de los fenómenos más sorprendentes de la industria de fondos, tanto por su crecimiento en volumen como por la rentabilidad ofrecida.

LLEGA LE PEN: ¿BUSCO PROTECCIÓN EN DIVISA?

A tan solo un mes para la elección presidencial de Francia (23 de abril y la casi segura segunda vuelta el 7 de mayo), suenan de nuevo los tambores del miedo al devenir de la desnortada Europa. Visto su buen comportamiento, parece que los mercados de renta variable europeos no los están oyendo. Por el contrario, los de bonos sí están prestando más atención a los riesgos que tal acontecimiento origina: la rentabilidad del bono a 10 años español se acerca al 2%, la del bund alemán al 0,50% y la de su equivalente francés supera ligeramente el 1% (1,34%, 0,20% y 0,68% respectivamente a principio de año). En este complejo entorno, el foco de atención recae sobre el Euro y su continuidad como divisa de la mayoría de países de la Unión Europa. De ahí que escuchemos de nuevo recomendaciones, interesadas la mayoría de las veces, sobre la conveniencia de contar con depósitos de dinero fuera de España y, más concretamente, en Alemania, pues este país podría ser un refugio para el valor de un Euro en extinción. Esto, como expondré a continuación, no es en absoluto evidente.

Quien se mueva no sale en la foto

En años como el presente, con la renta fija todavía ofreciendo rentabilidades mínimas, el riesgo de no contar con peso alguno de renta variable puede dejarte fuera de la foto de la rentabilidad del ejercicio. El año es largo, pero el tiempo pasa rápido.

Inflación y BCE: ¿harán bajar las bolsas?

El dato de inflación de la Eurozona en febrero pasado fue del 2% (interanual), su nivel más elevado desde 2013. En Alemania, el mismo dato ha sido del 2,2%. En España, hemos visto cómo el IPC mensual subía por sexto mes consecutivo manteniendo en el 3% la tasa interanual. Hace un año escaso, la inflación en Europa estaba en terreno negativo. La política monetaria ultra laxa del Banco Central Europeo (BCE) se pone cada vez más en entredicho por parte de los ortodoxos alemanes. Un giro prematuro de la autoridad monetaria europea endureciendo su política de tipos de interés sería muy mal aceptado por los mercados, tanto de bonos como de acciones. ¿Hay motivos para el nerviosismo?

¿Cuáles son los riesgos para este 2017?

Podemos dividir los riesgos para este 2017 en cinco grandes grupos: preocupaciones económicas, sistema financiero, shocks exógenos, eventos políticos y riesgos geopolíticos. De todos ellos, los que vamos a padecer con mayor inmediatez, bien en forma de incrementos significativos de volatilidad, bien en forma de severos shocks de mercados, son los eventos políticos.