EMERGENTES, sí, pero con criterio
Los mercados emergentes son siempre la eterna promesa de una buena inversión. Está afirmación siempre se basa en una realidad demográfica mucho más atractiva, expansiva y joven de estos países comparados con el mundo desarrollado. Sin embargo, a pesar de la rápida adopción de la tecnología por las sociedades en vías de desarrollo, los cambios estructurales son mucho más lentos, convirtiendo las apuestas de inversión en inversiones de muy largo plazo, sazonadas con fuertes vaivenes en los mercados por múltiples factores como la evolución de las materias primas o del crecimiento Chino. En este artículo desgranamos los elementos esenciales que explicarán el crecimiento diferencial de estas economías y el porqué de nuestra apuesta.









