En el año 2025 la relativa atonía en la renta fija se ha visto compensada por la revalorización de los mercados de acciones. En el recién comenzado 2026 no se espera tanto contraste entre tipos de activo y tampoco es esplendor de algunas Bolsas.
Elevada revalorización de las acciones mundiales pero con gran dispersión
Efectivamente, las Bolsas en 2025 han superado ampliamente las expectativas más optimistas pero con enorme dispersión en los resultados por sectores y valores, lo que ha sesgado las rentabilidades de los índices.
La Bolsa europea ha experimentado un alza similar e igualmente con mucha disparidad. Aquí no han sido las tecnológicas, pocas big tech cotizadas en Europa, sino la banca que en media ha subido más del 80% (índice Stoxx Banks) gracias al fuerte incremento de beneficios a pesar de los recortes de tipos. Esto explica, en buena medida, el espectacular comportamiento del IBEX que ha avanzado casi un 50%.
También desigual ha sido el año en las Bolsas de los mercados emergentes que han tenido un buen comportamiento en general pero que sin cobertura de divisa se torna en un desempeño mucho más tibio.
En 2026, las Bolsas, sin tanto ímpetu, deberían de seguir esta buena senda
El año 2026 presenta un sólido cuadro macroecónomico con crecimiento global favorable, inflación, en general, bajo control y tipos de interés a corto bajos, lo que, en principio, son buenos ingredientes para tener un año bursátil positivo.
Es por ello que creo que hay que seguir apostando por los mercados de acciones y seguir contando con renta variable en carteras: Bolsa estadounidense apoyada en una economía razonablemente sana, aunque con menos sesgo tech, y más Bolsa europea que presenta valoraciones mucho menos exigentes y tendrá el favor de una economía que en la Eurozona puede superar tasas de crecimiento superiores al 1,5% (el doble que en los dos últimos años) gracias la inversión pública en Alemania y a una creciente renta disponible con un desempleo a la baja.
Para aquellos inversores con un peso de renta variable en cartera que no sea conforme con su nivel de aversión al riesgo, puede ser buen momento de incrementar peso en renta variable, intentando, lógicamente, acertar en los momentos/ritmos oportunos (siempre progresivamente) lo que es crucial para el éxito de las inversiones.
También lo es la cautela, alejarnos de la complacencia y un buen asesoramiento ya que los giros de mercado por sorpresas macro inesperadas siempre pueden sorprender (como sucedió en 2022 que se preveía favorable y acabó siendo un ejercicio muy negativo). No olvidemos que, frente a una gestión activa de calidad, las estrategias estáticas de compra y mantenimiento suelen tener un rendimiento inferior debido a los ciclos del mercado y a las recesiones prolongadas.
Las señales actuales favorecen a las acciones y sectores de valor (versus crecimiento), como el consumo básico, la sanidad, los autos, la biotecnología y el sector inmobiliario cotizado, mientras que la tecnología muestra cierta debilidad a corto plazo. Una posible y provechosa sorpresa podría venir del sector de la energía, parcela del mercado más que olvidada en los últimos tiempos y que en caso de retrocesos en los índices tiende a hacerlo mejor que éstos.
Finalmente, para tener una foto completa de los mercados de acciones en 2026 es indispensable mencionar las Bolsas de zonas emergentes, sobre todo Asia, que muestran especial atractivo por valoración. De esta suerte, creo que el año 2026 será seguramente el de los países emergentes, tanto en bonos como en acciones: factores como su estabilidad actual en divisas, menor peso de deuda, baja inflación y crecimiento diferencial apoyado en tipos de interés a la baja, deberían facilitarlo.
P.D. de política aventurada: España inicia 2026 con una aparente fortaleza en su economía pero con una quiebra política en su Gobierno que podría traernos unas elecciones generales anticipadas como desean la mayoría de ciudadanos españoles. Creo que el factor catártico que ello supondría podría implicar un multiplicador en la actividad económica y, seguramente, también para nuestra Bolsa. Muchos pensarán que una convocatoria anticipada es una quimera, también lo creían sobre la detención de Maduro y miren.





