S&P 500 en máximos, ¿cuánto va a durar?
El auge de las cotizaciones del sector tecnológico impulsado por la IA, ha llevado al principal indicador bursátil americano y mundial, índice S&P 500, a máximos históricos. El debate sobre una posible burbuja está sobre la mesa
El auge de las cotizaciones del sector tecnológico impulsado por la Inteligencia Artificial (IA), ha llevado al principal indicador bursátil americano y mundial, índice S&P 500, a máximos históricos. El debate sobre una posible burbuja está constantemente sobre la mesa.
A pesar de que el Nasdaq se anotó su mayor caída semanal desde junio pasado, el S&P 500 logró tocar su máximo histórico la semana pasada y es innegable que han sido principalmente la IA y el sector tecnológico, cerca del 40% de ponderación en el índice, los que le han impulsado a alcanzar ese récord. Mientras, otros sectores, como el financiero y el industrial, han participado escasamente.
De nuevo, las cotizaciones de las empresas de la «vieja economía» se han quedado atrás en cuanto al reconocimiento del mercado. Al menos, por ahora, ya que las dudas sobre la sostenibilidad de la deuda en que están incurriendo las empresas ligadas al negocio de la IA asaltan periódicamente al sector (la retirada de varias salidas a Bolsa de grandes compañías tecnológicas es buen ejemplo de ello) y estos últimos días vemos a inversores reduciendo exposición a las compañías más vinculadas a la inteligencia artificial y buscando alternativas en sectores tradicionales y defensivos
Warsh, los tipos de interés y las Bolsas
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, sabe que las condiciones económicas son favorables y se ajustan a las previsiones. Considerando la evolución al alza de los índices de precios (a pesar de ser en la práctica autosuficiente energéticamente, EEUU no es ajeno al alza del coste de la energía), Warsh podría optar por preparar a los mercados para una subida de tipos en octubre.
No obstante, creo que es muy improbable que lo haga y no será hasta el mes de diciembre próximo cuando veamos los tipos de interés subir en EEUU y ni siquiera esto es seguro. Unos bajos tipos de interés son favorables para la Bolsa y especialmente para las grandes compañías tecnológicas y su financiación/inversiones. Pero recordemos que esta situación de tipos acomodaticios no va a durar siempre y, cuando suban, las condiciones de liquidez empeorarán, lo que provocará un más que probable retroceso del S&P que, según analistas especializados en ese mercado, alcanzaría un 5 – 15%.
En todo caso, el gráfico que incluyo a continuación nos muestra la evolución histórica del S&P 500 en función del régimen de tipos de la Fed cuando afronta subidas preventivas, de llegar una en diciembre éste sería el caso, que no vayan seguidas de más subidas (escenario previsible por bajada de la inflación en próximos trimestres) dentro de los siguientes 12 meses:
Conclusión: en estos momentos, no deberíamos preocuparnos en exceso por la volatilidad de la renta variable incluso si se produjeran las subidas de tipos en EEUU que hoy se descuentan.
Qué esperar ahora
En este entorno, por un lado, los inversores están buscando oportunidades para diversificar sus carteras y no centrarse exclusivamente en activos ligados a la IA y a la tecnología en general, ambas cada vez más saturadas (insisto en que el aumento de los costes de financiación puede agravar la aparente, en algunos momentos, fragilidad del mercado) y, por otro, hay que estar atentos a cómo los hiperescaladores prosiguen emitiendo los volúmenes récord de deuda como prevén. Existe una narrativa algo confusa según la cual va a necesitarse mucha más inversión en activos fijos (capex) para impulsar el auge de la infraestructura de IA y se prolongará hasta el año que viene alcanzando 1,3 o 1,4 billones de dólares. ¿Podrá el mercado absorberla? Veremos.
En cualquier caso, no creo que los fundamentos subyacentes del sector tecnológico estén empeorando. Todavía no se perciben los excesos propios de una burbuja y de ahí que, de producirse el mencionado retroceso de la Bolsa estadounidense y en función de las condiciones de liquidez del momento, podríamos estar ante una oportunidad de inversión favorable a largo plazo.
La normalización del gasto en capex por parte de las grandes empresas tecnológicas que construyen, poseen y operan infraestructura digital y centros de datos (los mencionados hiperescaladores como Amazon, Microsoft Meta, Google, etc.) y la expansión de sus márgenes por incrementos en la productividad gracias a la propia IA, serán el punto de inflexión en la monetización de la IA y, a su vez, los factores clave para el futuro bursátil del S&P 500.
PD para navegantes avezados en Bolsa y procesos electorales: antes que a las nuestras, asistiremos a las elecciones de mitad de legislatura en EEUU (midterm elections). Si echamos un vistazo a los datos históricos de octubre y noviembre, durante un ciclo electoral de mitad de legislatura, los citados períodos suelen ser los meses más fuertes del año.