¿Seguirán cayendo las Bolsas?

Los titulares sobre las Bolsas en el primer mes del año han pasado de reflejar el mejor comportamiento del Ibex 35 desde 2011 a su peor semana en 15 meses. Similares enunciados son aplicables a otros índices. Así es la Bolsa. ¿Qué ha cambiado en este comienzo de febrero?

Factores para las caídas

Muchos inversores estaban esperando la confirmación de algunos datos que provocaran caídas. De este manera, en la jornada del pasado viernes coincidieron en el mayor mercado del mundo, los Estados Unidos, demasiados elementos negativos:

– La fortaleza de los datos de empleo que augura inminentes tensiones salariales y una respuesta de la FED con subidas más veloces de tipos de interés y en mayor magnitud de lo previsto en la actualidad.
– El mal comportamiento del mercado de bonos que responde a la situación anteriormente descrita con subidas de rentabilidades (lo lleva haciendo varias semanas), tanto en Europa (el bund casi ha doblado su rentabilidad en lo que llevamos de año) como en EEUU donde el treasury a 10 años se acerca al 3% de rentabilidad.
– La debilidad del Dólar que, junto con la descrita situación del mercado de trabajo americano, puede ayudar a reactivar la todavía aletargada inflación. De producirse esto, se disiparía cualquier duda sobre el aumento de ritmo en la subida de tipos por parte de la FED, lo que podría suponer la “puntilla” para el mercado de bonos.
– Finalmente, la temporada de publicación de resultados está mostrándose menos favorable que en otros trimestres, especialmente para algunas grandes compañías que comunicaron sus datos el pasado viernes: las petroleras Exxon y Chevron y los gigantes tecnológicos, Apple y Alphabet (Google), cuyas flojas cifras no pudieron compensar el imparable crecimiento de beneficios anunciado por Amazon.

Las consecuencias de todo ello fueron las fuertes caídas en Europa, el Ibex con su viacrucis catalán a la cabeza en lo negativo, y, sobre todo, en EEUU, donde el Dow Jones se dejó un 2,55% y perdió un 4,12% en su peor semana en dos años.

¿Qué podemos esperar ahora?

Seguro que nos espera más volatilidad en forma de caídas. ¿Desplomes? No lo creo, salvo que otra de las grandes tecnológicas defraude realmente en sus resultados y contagie a todo el sector. Por otro lado, la sensibilidad de las bolsas a lo que está sucediendo en el mercado de bonos es cada vez más alta pero, estimo, transitoria. La subida de rentabilidades de la renta fija hace descender las valoraciones de las acciones y dota de más atractivo a la inversión en bonos, si bien esto, históricamente, ha acabado pasando desapercibido en los mercados de renta variable que han subido al final de esos períodos pese a las positivizaciones de la curva de tipos.

Existen también otras fuerzas que influirán en las Bolsas durante las próximas semanas y que podrían favorecer su comportamiento:

– En Europa, la publicación de resultados empresariales debería de traer más sorpresas positivas que negativas.
– Los datos macro van a seguir confirmando la fortaleza de la economía global (en la semana que hoy comienza se conocerán datos relevantes).
– China no va a defraudar y se espera que mantenga la solidez en su crecimiento. Lo mismo va a suceder en muchos otros países emergentes de donde provendrán noticias económicas positivas.

Además, en caso de aceleración de las subidas de tipos de interés en EEUU, es probable que la caída del Dólar se frene y traiga más estabilidad al mercado de divisas. Éste siempre ha sido un termómetro de la economía global y un Dólar más fuerte confirmaría que el mantenimiento del crecimiento de la economía estadounidense es una realidad y que la recesión queda lejos, como comentaba en este blog hace unos días.

La economía americana sigue siendo el foco de todo y el catalizador para el resto de mercados. Aunque en algunos aspectos puede ser criticable, en lo económico, el Presidente Trump se está mostrando como un buen impulsor de los intereses de la principal economía del mundo y, en consecuencia, del crecimiento de la economía global.

No hay que huir de la renta variable, pero sí, como escribía a principio de año en este blog, ser enormemente selectivo y contar con una elevadísima diversificación.

Asesórense bien y sean prudentes.

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