Optimizando la parte conservadora de una cartera

Los recientes episodios de volatilidad en los mercados financieros, inacabados seguramente, han dejado buena muestra de la importancia de la parte más conservadora de las carteras de inversión. El hecho de que el mercado monetario no proporcione retorno alguno, o incluso éste sea negativo, y que la renta fija tradicional se sitúe en sus distintos plazos a tipos bajísimos, no debe ser óbice para que un inversor cuente con activos que puedan compensar la rentabilidad global de un portfolio en momentos en que se producen caídas en Bolsa y en bonos con duraciones superiores a 2 – 3 años, como ha sucedido durante las últimas semanas. Existen alternativas de inversión que pueden actuar de “paracaídas” para suavizar estos movimientos adversos del mercado y a continuación citaré brevemente dos de ellas que se canalizan a través de fondos de inversión.

Generación de ingresos con baja volatilidad

La estrategia consiste en comprar bonos con distintos niveles de rating y con elevada diversificación geográfica (dentro de Europa, sin riesgo divisa) y sectorial, que generen retornos recurrentes a través de una estrategia de baja volatilidad con mínima sensibilidad a los movimientos de tipos de interés. Ésta se consigue mediante una gestión conservadora tanto del riesgo de duración como del riesgo de crédito.

Lo anterior se consigue, por un lado, sobreponderando instrumentos de tipo flotante con duración cero (prestamos líquidos, bonos a tipo flotante y Credit Default Swaps); y por otro, tomando un riesgo de crédito limitado gracias a una exposición a activos con garantía de primer rango que ocupen una posición privilegiada en la estructura de capital de las compañías emisoras. Se logra así el objetivo de obtención de ingresos recurrentes con un perfil de volatilidad reducido y la consecución de rentabilidades por encima del nivel de tipos de interés de cada momento.

Gestoras extranjeras como Vontobel y españolas como Arcano cuentan con elevada expertise en este tipo de activo.

Sobreponderar la gestión alternativa,

La gestión alternativa basada en el retorno absoluto es una técnica que busca proteger el patrimonio invertido en cualquier entorno de mercado y obtener siempre rentabilidad positiva. En general, bien con arbitrajes o bien con coberturas parciales o totales de la posición comprada, los gestores de fondos de inversión que se engloban en esta categoría crean carteras de acciones o de bonos que tienden a comportarse con relativa estabilidad.

De esta manera, siempre que los movimientos del mercado favorezcan esa estrategia bidireccional (una parte de la cartera comprada y la otra, con frecuencia índices, vendida), podremos evitar perder dinero cuando se produzcan caídas e incluso obtener beneficio con ellas.

No profundizaré en esta columna en este estilo de gestión que ya he descrito en el blog en otras ocasiones. Es fundamental identificar bien y diversificar los vehículos de inversión. Gestoras como DNCA, Pictet, Franklin Templeton o Schroders, entre otras, cuentan con buenos vehículos de este tipo.

La descorrelación se reduce cada vez más

Aunque históricamente la descorrelación entre Bolsa y bonos ha tendido a funcionar, el entorno actual aconseja tener una cautela especial a la hora de combinar renta fija y variable. De hecho, el S&P 500 se desplomó un 10% desde final de enero al 9 de febrero pasados y, en similar período, el precio del treasury americano a 10 años también cayó con fuerza (casi un 2,5%). Similares movimientos a la baja se produjeron en Europa, tanto en los índices de acciones como en los de bonos.

La descorrelación entre la rentabilidad total de la renta variable estadounidense (S&P 500) y los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años se refleja en el siguiente gráfico de JP Morgan (teniendo en cuenta la evolución de estos activos en períodos de 6 meses):

Fuente: Guide to the Markets – Europa, JP Morgan Asset Management.

Por ello, aunque no debamos dejar de lado la citada diversificación tradicional pues funciona en el medio-largo plazo, en estos momentos, con valoraciones elevadas en varias Bolsas y curvas de tipos de interés a niveles históricamente muy bajos, contar también con soluciones como las aquí descritas favorece la estabilidad de la cartera, especialmente en los perfiles de inversión con riesgo más moderado.

Asesórense bien y sean prudentes.

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