La Fed teme a China y ¿ahora qué?

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Las presiones internacionales (FMI) y ciertos temores a variables poco controlables, llevaron a la Reserva Federal a mantener invariable el nivel de los tipos de interés (Fed rates), situados entre el 0 y el 0,25% desde diciembre de 2008. La batería de datos macroeconómicos favorables no ha sido suficiente para impulsar un movimiento al alza que, un servidor, deseaba que se produjera por el componente de calma que creo hubiera traído al mercado.

 

Entre los citados temores, hay uno que, a mi juicio, es especialmente relevante y ha sido poco aireado: China es el primer poseedor no americano de Treasuries y hace poco conocíamos que, debido a las tensiones del yuan en el mercado de divisas, China se habría deshecho entre junio y julio pasados de un total de 31.000 millones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense. Parece que si el gigante chino estornuda, los todopoderosos Estados Unidos de América se acatarran y si mantener invariados los tipos ayuda a evitar tal trance, pues se mantienen. Las consecuencias de una venta masiva de bonos americanos por parte de China podrían ser difícilmente soportables por la frágil economía global.

 

Lo que dijo la Fed

 

La principal razón que la Fed adujo para dejar inalterados los tipos fue el riesgo del posible efecto negativo de una eventual subida en la economía mundial y, en especial, en las economías emergentes. Pero luego, el discurso sobre la evolución de la economía estadounidense fue más optimista, elevando la previsión de crecimiento del PIB para este año hasta el intervalo 2-2,3% (vs. 1,8-2% anterior), aunque rebajó la del próximo año hasta 2,2-2,6%. Las estimaciones de la tasa de paro fueron del 5-5,1%, es decir, pleno empleo. En conclusión, la economía de EEUU está fuerte pero el resto del mundo no acompaña.

 

Las bolsas con el miedo en el cuerpo

 

Con ese discurso, la Fed atemorizó las bolsas, ya que si el principal banco central del mundo está tan preocupado con el crecimiento global, puede ser que la situación sea peor de lo que aparenta. De ahí las fuertes caídas en casi todos los mercados bursátiles que presenciamos el pasado viernes. Los inversores pierden la seguridad y con ella la confianza. Y llegan las ventas…

 

¿Y ahora qué?

 

Ahora es el turno de las autoridades chinas. Desde hace varios trimestres se están implementando medidas de estímulo que deberían empezar a dar sus frutos: reducciones de las tasas de interés desde el 6% hace un año al actual nivel del 4,6%, reducciones en el coeficiente de liquidez de los bancos, la depreciación/devaluación controlada del Yuan, nuevas inversiones en infraestructuras para las que se han aprobado emisiones de bonos para su financiación, etc. Luego hay otros factores, como la caída del precio del petróleo, que debería también ayudar a estabilizar la economía china, pues China es el mayor importador de petróleo del mundo.

 

¿Cómo reaccionarán las bolsas?

 

Como es bien sabido, las bolsas necesitan confianza en la marcha de la economía para que vuelvan las compras y, para ello, son necesarios datos favorables. En mi opinión, éstos los conoceremos en unas semanas con los resultados trimestrales empresariales. Antes, es necesario que las autoridades monetarias de las principales zonas económicas del mundo transmitan un mensaje de tranquilidad y de confianza en el crecimiento global que permita reducir la volatilidad imperante en la actualidad. Hasta que conozcamos alguna noticia en el sentido descrito, se mantendrán los miedos y, con ellos, mayor riesgo de profundizar en las caídas.

 

Hasta mediados de octubre no estaremos tranquilos

 

En períodos como el actual, con dudas en el crecimiento y un posible cambio de tendencia en los tipos de interés en EEUU (el próximo octubre se reúne de nuevo la Reserva Federal), debe primar la inteligencia en el posicionamiento: potencial aprovechamiento de oportunidades de inversión para el inversor agresivo con mayor visión de plazo y máxima prudencia para aquél que no tolera la volatilidad, la mayoría en España como siempre les recuerdo. Algunos índices han caído con fuerza, pero las incertidumbres, con la opaca China entre ellas, obligan a que muchos inversores deban asumir el coste de la seguridad, que hoy no es otro que la ausencia de retorno.

www.icapital.es

twitter: @GSantos_A

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