Cómo evitar perder dinero en 2018 con las inversiones conservadoras

Me refiero a la bajísima/negativa esperanza de rentabilidad de las inversiones más conservadoras, es decir, activos centrados en el mercado monetario y en bonos de calidad, ambos en Euros. Es muy probable que tanto los fondos de inversión monetarios como los de Renta Fija tradicional denominada en Euros acaben 2018 en terreno negativo. Como no sólo de Bolsa vive el inversor, expondré a continuación los dos temas de inversión que considero mejores alternativas para esta parte conservadora de la cartera.

Renta Fija con gestión dinámica

Tradicionalmente, cuando se adquiere una posición de Renta Fija, bien directamente o bien a través de fondos de inversión, se tiene la esperanza de recibir los cupones que ésta genere y de gozar de cierta estabilidad en su precio hasta el vencimiento. Durante el presente ejercicio, lo primero continuará produciéndose sin dificultad (bajo índice actual de defaults que no se espera aumente) pero, en cambio, lo segundo es muy probable que no ocurra y que veamos caídas en los precios de los bonos, tanto de emisores privados como, especialmente, de públicos. La progresiva pérdida de fuerza, más que pinchazo, de la burbuja de la Renta Fija y el ya muy reducido nivel de spreads de los corporates, están detrás del anterior efecto descrito.

Aunque sea un concepto más usado en la renta variable, la búsqueda de alfa es esencial en estos momentos para la inversión en renta fija. El concepto de alfa puede definirse como una variable que sirve para cuantificar la parte del retorno de un título o de una cartera que no obedece a las variaciones del mercado. En la renta fija, ese exceso de retorno es ahora más importante que nunca debido al ínfimo nivel de tipos de interés en que nos movemos.

Hay gestores que llevan años logrando identificar ese alfa en renta fija. Sus carteras han logrado frenar la usual dependencia del rendimiento de un fondo de bonos con la situación de la curva de tipos de interés y sus desplazamientos. No contar con un índice de referencia (benchmark) que actúe como ancla en los resultados no es plato de gusto para muchos en el mundo de la gestión de inversiones, por lo que la correcta identificación de este tipo de gestión no es sencilla.

Puede denominarse flexible, sin restricciones (unconstrained) o libre, aunque lo verdaderamente importante no es el nombre sino la recurrencia en la rentabilidad lograda a lo largo del tiempo y en contextos macroeconómicos diversos. En este estilo de inversión, la necesidad de identificar bien y diversificar en varios vehículos de inversión es indispensable, pues la dificultad y dispersión de resultados es elevada. Gestoras como Franklin Templeton, Vontobel, Natixis, M&G, T-Rowe Price, JP Morgan, entre otras, tienen fondos que cumplen las características descritas.

Gestión alternativa

La gestión alternativa basada en el retorno absoluto es una técnica que busca proteger el patrimonio invertido en cualquier entorno de mercado y obtener siempre rentabilidad positiva. En general, bien con arbitrajes o bien con coberturas parciales o totales de la posición comprada, los gestores de fondos de inversión que se engloban en esta categoría crean carteras de acciones o de bonos que tienden a comportarse con relativa estabilidad.

De esta manera, siempre que los movimientos del mercado favorezcan esa estrategia bidireccional (una parte de la cartera comprada y la otra, con frecuencia índices, vendida), podremos evitar perder dinero cuando se produzcan caídas e incluso obtener beneficio con ellas. Esa rentabilidad favorable es, aquí también, el alfa.

No profundizaré en esta columna en este estilo de gestión que ya he descrito en el blog en otras ocasiones. Sólo recordaré que, aquí también, la necesidad de identificar bien y diversificar en varios vehículos de inversión es fundamental. Gestoras como DNCA, Pictet, Henderson, BNY Mellon, Schroders, Muzinich, entre otras, cuentan con buenos vehículos de este tipo.

La parte más conservadora de la cartera no debe caer

No olvidemos que la parte más conservadora de la cartera debe actuar en todo momento como contrapeso de las inversiones más agresivas y tiene que protegerme cuando lleguen las caídas de la renta variable, bien porque mantenga su precio o bien porque incluso su cotización suba aunque las bolsas bajen.

En resumen, el tipo de inversión que describo en este post tendría siempre que cumplir estas tres funciones:

– Protección para asegurar la preservación del patrimonio.
– Generación de ingresos/revalorización estable.
– Diversificación de fuentes de rentabilidad.

Si, además, encuadramos todo lo anterior en el marco de una cartera multiactivo equilibrada, el balance será todavía más favorable. Asesórense bien y sean prudentes.

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