Archivos mensuales: junio 2014

¿Nos ve ahora bien The Economist?

Y La conclusión no puede ser otra que…

Aún queda mucho por hacer. Así lo refleja la revista británica y apostilla: “en todos los sentidos”. Hay algunas luces que aclaran el horizonte pero muchas más nubes que pueden traer de nuevo la tormenta. El Banco Central Europeo intentará evitarlo y las bolsas aspirarán a seguir aportando su porción de optimismo. Con todo, la situación aconseja prudencia.

Detecto en el sector y mercados financieros, cada vez con más frecuencia, estrategias de cobertura que pagan por comprar seguridad, a sabiendas de lo caro que será lograr ésta si las cosas se complican. Y, tarde o temprano, en mayor o menor medida, se complicarán. Por ello, sin alarmismos, pero sean vigilantes y no caigan como inversores en la complacencia que no queremos para el Gobierno

Aclarando las Sicav

En Luxemburgo siempre se ha utilizado más la figura de la SICAV que la del fondo de inversión. La mayor parte de las SICAVs luxemburguesas están destinadas a captar ahorro generalista de todos los ciudadanos. Dicho de otra manera, su accionariado no suele estar controlado por un pequeño grupo de inversores sino que está disperso entre muchos. Ello no quita que también existan SICAVs que pertenecen mayoritariamente a una familia o a una empresa como sucede en España.

Luxemburgo ha intentado siempre fomentar el crecimiento de su sector financiero y, dentro de él, de la industria de IICs, dotándose de una legislación más flexible que otros países y logrando ofrecer una seguridad jurídica y financiera del mayor nivel posible. Por este motivo, la mayor parte de las IICs comercializadas en Europa están domiciliadas en Luxemburgo y tienen forma de SICAV. En España, superadas las barreras a la comercialización de IICs extranjeras, la práctica totalidad de bancos ofrece a sus clientes la posibilidad de comprar acciones de SICAVs extranjeras domiciliadas en Luxemburgo (también de otros países como Irlanda) y el volumen de éstas distribuido entre ahorradores españoles recorta distancias con el comercializado en fondos y SICAVs domiciliados en España.

La mayor parte de SICAVs luxemburguesas está gestionada por grupos financieros internacionales, aunque ya hay gestoras españolas que, debido a la citada mayor flexibilidad y seguridad legal, han abierto delegaciones o filiales en Luxemburgo y ofrecen también a todo tipo de inversores, ellas mismas o la red comercial de sus grupos financieros, la posibilidad de adquirir acciones de sus sicavs luxemburguesas.

Complacencia y riesgo de caídas

Los dirigentes de los partidos políticos han recibido una seria llamada de atención con lo sucedido en las elecciones europeas. Richard Koo, economista jefe de Nomura, no podía expresarlo mejor en un reciente informe: “los euroescépticos no ganaron votos por ser populistas, sino que los ganaron a pesar de su populismo; los partidos en el poder han sido incapaces de salir de su ortodoxia política”. Aún estamos a tiempo, pero la complacencia política vuelve a imperar. Por eso creo que es un buen momento para vender los bonos en cartera ya que tendremos pronto, fatídicamente, una buena ocasión para adquirirlos de nuevo más baratos.

¿Draghi-burbuja en las bolsas?

Me centro únicamente en la renta variable obligada a ser el motor de rentabilidad del conjunto de activos financieros que forma un patrimonio y propongo para ella tres pautas de inversión:

– Diversificar sobreponderando Europa, pues el recorrido que quede a las bolsas está aquí más que en EEUU donde las valoraciones son más ajustadas. Algunos mercados emergentes ofrecen buenos ratios fundamentales pero su momentum es más complejo y su presencia debería contar ahora con menor peso.
– Analizar las compañías, favoreciendo aquéllas que por el crecimiento del sector al que pertenecen y su situación destacada en él, por la diversificación internacional de sus fuentes de ingresos, por las barreras de entrada de su negocio y el carácter necesario de sus productos y por su diferenciación de marca, o más bien, por un poco de todo lo anterior, presentan una perspectiva de crecimiento especialmente favorable.
– Incluir primordialmente en la cartera este tipo de empresas siempre que sus valoraciones, teniendo en cuenta todo lo anterior, resulten suficientemente atractivas respecto a su cotización actual como para contar con un elevado margen de seguridad al invertir en ellas.

Financiación barata y peligrosas promesas (políticas)

La efectividad de la política monetaria expansiva del BCE se diluye por el stock de deuda y para reducir éste necesitamos crecimiento. Mensajes económicos que supongan menor trabajo, no pagar las deudas contraídas y complacencia en lo logrado (todavía escaso), acaban creando desunión y desconfianza, por lo que no son precisamente el tipo de medidas que las economías europeas necesitan. Y menos la española, que bate el récord del desempleo. No sé si la tasa de paro bajará al 14% en cuatro años como predice César Alierta, pero de lo que sí estoy seguro es que si no dejamos pronto de lado estas soflamas demagógicas y pisamos el acelerador trabajando más y reduciendo deuda, volveremos a caer en recesión y leeremos un artículo titulado “¿Por qué los costes de endeudamiento españoles son tan altos como los congoleños?”.